¡Ave, Barça!


FINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE 2008-2009

F.C. BARCELONA 2- MANCHESTER UNITED 0

F.C. BARCELONA: Víctor Valdés; Puyol, Touré Yayá, Piqué, Silvinho; Xavi, Iniesta (Pedro, minuto 93), Busquets; Henry (Keita, minuto 73), Messi y Eto´o.

MANCHESTER UNITED: Van der Sar; O´Shea, Ferdinand, Vidic, Evra; Carrick, Park (Berbatov, minuto 67), Anderson (Tévez, minuto 46), Giggs (Scholes, minuto 76), Rooney; y Cristiano Ronaldo.

ÁRBITRO: Massimo Bussaca (Suiza). Tarjetas a Piqué, Vidic, Scholes y Cristiano Ronaldo.

GOLES: 1-0: Eto´o, minuto 10. 2-0: Messi, minuto 70.

INCIDENCIAS: Estadio Olímpico de Roma. Lleno total.

Puyol, junto a sus compañeros, levantando el orejudo trofeo de la Champions League. Foto: Marca.com

Puyol, junto a sus compañeros, levantando el orejudo trofeo de la Champions League. Foto: Marca.com

LA CRÓNICA: Triplete histórico. Ahora sí se puede decir con todas las letras. Ni tan siquiera el Manchester United, hasta ayer campeón europeo, ha podido frenar a este Barça que culminó ayer una temporada histórica con el título más importante de todos: la Champions. Los blaugranas se convierten en el 5º equipo en levantar, en un mismo año, la Liga y la Copa de su país, y la Liga de Campeones, tras el Celtic, el Ajax, el PSV Eindhoven y el propio Manchester; y el primero de España en conseguirlo. Es, además, la tercera Champions del Barcelona, después de las conseguidas en 1992 y 2006.

El coliseo futbolístico de la capital italiana, como si fuera el Circo de la antigua Roma, se disponía a presenciar una espectacular batalla de gladiadores; pero finalmente todo quedó en un espectáculo en el que el Barcelona batió con todas las de la ley a un United al que, cual cristiano, echaron a los leones pero que, sin embargo, salió sorprendiendo al inicio. Los pupilos de Ferguson no salieron a especular, y en el primer minuto ya habían puesto cerco a la meta de Valdés. Cristiano Ronaldo lanzó una falta que despejó Víctor Valdés, evitando posteriormente Piqué el segundo remate de Park. Cristiano volvió a crear peligro poco después, lanzando muy cerca del poste de la portería azulgrana.

Eto´o celebra su gol junto a Iniesta. Foto: As.com

Eto´o celebra su gol junto a Iniesta. Foto: As.com

Parecía un intercambio de papeles, pero en el minuto 10 el César -Pep Guardiola- colocó hacia abajo el pulgar, “ordenando” la ejecución del United; y los leones barcelonistas se comieron a los cristianos ingleses. Iniesta cogió el balón, avanzó y cedió a Eto´o; el camerunés recortó dentro del área a Vidic y metió muy hábilmente la puntera para batir al veterano portero Van der Sar. Primera llegada y primer gol, y la mitad barcelonista del estadio Olímpico romano se venía abajo.

Era la muestra más clara de que esta final era claramente de color azul y grana. Poco a poco la circunstancial defensa barcelonista -recordemos, sin Márquez, Dani Alves y Abidal- se fue asentando, y el centro del campo comenzó a hacer acto de presencia. Piqué y Touré contuvieron, por el centro, las embestidas de Giggs, Park y, sobre todo, Rooney y Cristiano Ronaldo, quienes buscaban constantemente la banda derecha del Barça, ante la teórica falta de pericia de Puyol en ese lateral. Pero el capitán terminó por recordar sus años mozos -comenzó su carrera justo en esa posición-, y poco a poco incluso fue emulando a Dani Alves con sus subidas al ataque. Y no podemos olvidarnos de Silvinho -gran profesional que puede dejar la entidad azulgrana este verano- ni, por supuesto, de Víctor Valdés. El guardameta no fue tan abiertamente el salvador como en París 2006 frente al Arsenal, pero sus meritorias paradas puntuales evitaron que el United diera algún que otro susto a los aficionados del Barça, sobre todo en el primer tiempo.

Porque en el segundo, el Barça ya sí se mostró totalmente en plan campeón. Ferguson metió al “Apache” Tévez por Anderson, buscando más peligrosidad en ataque, pero lo que sucedió fue que Busquets, Xavi e Iniesta se hicieron amos de la situación. Los “Diablos Rojos” -ayer de blanco- no parecieron sino simples angelitos ante la circulación de balón de los centrocampistas canteranos del Barça. Eso propició que los delanteros entraran más en juego. Henry, al poco de comenzar, hizo una gran jugada por la izquierda que salvó Van der Sar, evitando que el francés -al que, como es lógico, se le notó algo falto de ritmo tras su lesión- saliera a hombros con el que pudo haber sido el gol de la Champions; luego Messi no llegó por milímetros a un pase medido desde la derecha; y poco después Xavi estrelló una falta en el poste. Todo en diez minutos. El Barcelona, definitivamente, ya le había enseñado al Manchester quién era el que mandaba.

Cristiano Ronaldo -en la foto junto a Piqué- perdió en su duelo con Messi. Foto: As.com

Cristiano Ronaldo -en la foto junto a Piqué- perdió en su duelo con Messi. Foto: As.com

Solamente faltaba la puntilla, y ésta llegó a veinte minutos del final. El capitán Puyol subió al ataque, cedió a Eto´o quien, desde la derecha, intentó devolverle la pelota, sin éxito; pero el rechace de la defensa inglesa llegó a Xavi quien puso un centro medido a la cabeza de Leo Messi quien, elevándose hasta el infinito y con un escorzo que hubiese firmado el mismísimo Uwe Seeler, puso el balón on la cabeza en el palo contrario al que guardaba Van der Sar. 2-0 y fin del partido.

Leo ganó por la mano, y por goleada, el duelo particular por la supremacía mundial que tenía con Cristiano Ronaldo. El portugués fue ayer un quiero y no puedo, e incluso mostró ciertas malas artes con Puyol cuando el partido ya terminaba. Puede que este haya sido el último partido de Cristiano con el Manchester -para los periodistas madridistas así parece ser-, y si de verdad es así no se habrá marchado para nada con un buen recuerdo. Messi, por el contrario, estuvo majestuoso como todo el equipo, y con su segundo tiempo -coronado con su magnífico gol- mostró al mundo quién es, actualmente, el mejor jugador del planeta Tierra.

Pep Guardiola, manteado por sus jugadores. Foto: Marca.com

Pep Guardiola, manteado por sus jugadores. Foto: Marca.com

Al final, los aficionados barcelonistas presentes en el Olímpico cantaron a coro -a ritmo de Queens y su “We will rock you”- lo que su equipo había certificado con el gran triunfo de ayer: Copa, Liga y Champions; es decir, el triplete ansiado y conquistado después de una temporada en la que han realizado la mayor exhibición futbolística que se recuerda prácticamente desde los tiempos del Brasil de Pelé. Puyol levantó el trofeo y, poco después, todo el equipo levantó a su mariscal, Pep Guardiola; otro tipo que merece también una mención muy especial: primera temporada y triplete; segunda Champions para él -la primera, cómo olvidarlo, como jugador en Wembley 1992- y, prácticamente lo que es más importante, el reconocimiento del mundo futbolístico tanto por haber mejorado hasta la perfección el estilo que su maestro Johan Cruyff implantó en el Barça cuando el actual técnico era jugador, como por haber reflotado un equipo que, con un 80-85% de los miembros de la actual plantilla, la pasada temporada hizo el más espantoso de los ridículos quedando a 18 puntos del Madrid en la Liga, y no pudiendo llegar a las finales de la Copa y de la Champions. Eso también es mérito del técnico de Santpedor. Dice que no va a durar muchos años porque la profesión de entrenador le estresa demasiado; algunos no le dan en el banquillo más de otra temporada; pero lo cierto es que, dure lo que dure, los aficionados al fútbol solamente podemos decirle una cosa: GRACIAS, PEP.

  1. No hay Comentarios
(No será publicado)