Brasil, campeón de la “Confecup”; España, tercera


Se acabó la Copa de las Confederaciones, y lo hizo con el triunfo de Brasil, que revalidó el título conquistado hace 4 años en Alemania, al derrotar a Estados Unidos por 3-2. La selección española, por su parte, consiguió el tercer puesto después de deshacerse de los anfitriones sudafricanos por el mismo marcador, en la prórroga.

Lucio corre celebrando el gol de la victoria. Foto: Marca.com

Lucio corre celebrando el gol de la victoria. Foto: Marca.com

Luis Fabiano y Lucio arreglaron el desaguisado

Estados Unidos estuvo a un pasito de volver a repetir la campanada de semifinales. Los norteamericanos sorprendieron a Brasil en la primera parte con las mismas armas con las que derrotaron a España: fortaleza defensiva y velocidad al contraataque. A los diez minutos, Spector puso el balón en el área y Dempsey puso el pie para cruzar el balón lejos del alcance de Julio César. Brasil intentó poner cerco a la meta de Howard, pero poco antes de llegar a la media hora Davies y Donovan ejecutaron una contra de manual, que culminó la estrella estadounidense batiendo por bajo a Julio César. Estados Unidos 2-Brasil 0, sorpresa superlativa.

Pero Brasil supo aprovechar algo de lo que no dispuso España cuando Estados Unidos se pusieron con dos goles: tiempo de reacción y, sobre todo, puntería. Nada más volver de los vestuarios Maicon centró para Luis Fabiano quien, a la media vuelta, batió a Howard y recortó diferencias con 44 minutos todavía por delante. Brasil se tranquilizó y asedió la meta norteamericana, pudiendo llegar el empate en un cabezazo de Kaká que Howard despejó, probablemente, con el balón detrás de la línea de gol, pero ni el árbitro ni los asistentes vieron nada. El propio Kaká -elegido mejor jugador del torneo-, sin embargo, hizo en el 74, hizo una gran jugada por la izquierda que Robinho remató al larguero con la puerta vacía; pero, por suerte para los brasileños, Luis Fabiano andaba por allí y pescó de cabeza el empate. Quinto gol para el sevillista, máximo goleador de la Copa. Brasil culminó la remontada a 5 minutos del final, con un gran cabezazo del capitán Lucio, el central del Bayern Munich, tras un córner. Estados Unidos apenas si se acercó a la portería rival en la segunda parte, y Brasil terminó ganando su tercer título de la “Confecup”.

Guiza, bigoleador ayer para España. Foto: Marca.com

Guiza, bigoleador ayer para España. Foto: Marca.com

España despertó a tiempo

El partido por el tercer puesto estaba siendo un bodrio más que esperado, debido a la desgana de la selección española y a las limitaciones de unos voluntariosos sudafricanos. Hasta que los jugadores menos habituales de ambos equipos decidieron liarla. Primero dio Mphela para Sudáfrica, en el minuto 74, después de aprovechar solo en el área chica una gran jugada de Tshabalalá, para fusilar literalmente a Casillas. Fue justo lo que necesitaba España para despertar, de la mano de Dani Güiza.

El jugador jerezano del Fenerbahce, tan poco utilizado en el torneo como su colega sudafricano, respondió a éste con dos golazos en dos minutos consecutivos, el 88 y el 89. Si bueno fue el primero -un gol a la media vuelta, típico de un ariete-, aún mejor fue el segundo, una vaselina espectacular -y con algo de suerte- desde el pico derecho del área que batió al portero sudafricano. Pero el partido no había acabado y Mphela sacó su cañón a pocos segundos del final para mandar a la escuadra cual misil un lanzamiento de falta desde casi 40 metros. El balón entró por el palo de Casillas, pero el portero español no tuvo culpa alguna.

Quince minutos locos dieron paso a una prórroga en la que hubo de todo en su primera parte. Iker, esta vez sí, le ganó la partida a Mphela en un par de ocasiones, mientras que en el otro área el colegiado se tragó un clarísimo penalti a favor de España, por manos de un defensa sudafricano a cabezazo de Silva. Pero el partido se acabó prácticamente al minuto de la reanudación, cuando Xabi Alonso lanzó un centro-chut de falta muy envenenado, que se fue al fondo de las mallas sin que nadie alcanzara a rematarlo ni a despejarlo.

Y ya no hubo más hasta el final. España, al menos, se despidió ganando de una competición en la que no mostró el nivel de hace un año. Esperemos que cuando volvamos a Sudáfrica para el Mundial, con Iniesta, con Silva a tope y con unos jugadores -ojalá- algo menos descansados, se pueda ver de nuevo al equipo que maravilló en la Eurocopa.

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