Pedro le da la Supercopa europea al Barça


SUPERCOPA DE EUROPA

F.C. BARCELONA 1-SHAKHTAR DONETSK 0

F.C. BARCELONA: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Touré (Sergio Busquets, min. 101), Xavi, Keita; Messi, Henry (Bojan, min. 97) e Ibrahimovic (Pedro, min. 79).

SHAKHTAR: Pyatov; Srna, Kucher, Chygrynskiy, Rat; Gai (Kobin, min. 78), Hübschman, Ilsinho, Willian (Aghahowa, min. 93); Fernandinho (Jadson, min. 77) y Luiz Adriano.

GOL: 1-0, minuto 115: Pedro, a pase de Messi

ÁRBITRO: Frank de Bleeckere (BEL). Tarjetas a Ilsinho (min. 54), Srna (min. 64), Kucher (min. 89), Messi (min. 89) y Pedro (min. 108).

INCIDENCIAS: Final de la Supercopa de Europa, disputada en el estadio Louis II de Mónaco, ante unos 20.000 espectadores.

Pedro, eufórico tras marcar el gol. Foto: AFP/Marca.com

Pedro, eufórico tras marcar el gol. Foto: AFP/Marca.com

La Masía continúa al poder. La cantera blaugrana se apuntó ayer un nuevo éxito, dado que fue netamente protagonista en el segundo título conquistado ya por el Barça esta temporada, y el quinto de 2009. El equipo de Guardiola está a un solo paso de completar algo histórico, lo nunca visto en el mundo del fútbol; sólo le falta el Mundial de Clubes para hacer el pleno: 6 títulos de 6 posibles en el año en el que nos encontramos.

De momento, lleva cinco; y en los dos logrados este verano -las dos Supercopas- un nombre sobresale por encima de todos: Pedro. El pequeño extremo canario, uno de los decubrimientos exclusivos de Guardiola, ya marcó en San Mamés el gol del triunfo en el partido de ida de la Supercopa española; y ayer repitió suerte en la europea. Corría el minuto 115 de partido, ya en la prórroga, y con los penaltis en lontananza, cuando Pedro -sustituto de un todavía desacertado Ibrahimovic- se asoció con Messi para batir, por fin, la portería ucraniana. El canario, desde la izquierda, combinó con el argentino, quien le devolvió el balón para que, desde el punto de penalti, lo colocara magistralmente junto al palo de Pyatov. El Barcelona no había estado brillante, pero con todo y con eso se llevó otra copa más a sus vitrinas.

El Barça, con la Supercopa levantada por Puyol. Foto: As.com

El Barça, con la Supercopa levantada por Puyol. Foto: As.com

Y no estuvo brillante por dos razones. La primera, la principal, que el Shakhtar -con el ya azulgrana Chygrynskiy como jefe de la defensa- planteó el partido perfecto para hacerle daño a los de Guardiola: cerrojazo y a buscar alguna contra. Lucescu, entrenador del Shakhar, usó la cabeza y le puso una sombra llamada Hubschman a Xavi, quien únicamente pudo pensar con claridad en contadas ocasiones. El campeón de la UEFA se encomendó a Luiz Adriano -verdugo del Barça hace tres años en el Mundial de Clubes con el Internacional de Porto Alegre- para intentar llevar peligro a la meta de Víctor Valdés, pero el pobre delantero brasileño demasiado hizo ante la falta de acompañamiento en la delantera.

El Shakhtar únicamente creó peligro en la prórroga, con la entrada de Aghahowa, quien le ganó un par de veces la espalda a la defensa culé, obligando la segunda de ellas a Víctor Valdés a hacer su prmera parada de importancia en el partido. Los ucranianos reclamaron poco antes del gol de Pedro un presunto penalti de Sergio Busquets a Luiz Adriano, en el que el brasileño da la sensación de que se tira nada más notar la mano del canterano del Barça. Esta jugada enfadó muchísimo a Lucescu, quien cargó en la rueda de prensa contra el árbitro. Quizás el entrenador rumano del Shakhtar estuviese pensando en las musarañas cuando antes, en el primer período del tiempo reglamentario, uno de sus chicos, formando parte de una barrera, sacó impunemente el codo dentro del área para desviar un lanzamiento de falta de Messi, porque de esa jugada no comentó nada.

Sea como fuere, el ataque constante del Barça, baldío hasta entonces, encontró su justo premio con el golazo de Pedro. Otra joya más procedente del vivero blaugrana, y otro título más levantado por el más veterano de todos ellos, Carles Puyol.

Por cierto, mención especial merece el césped del monegasco estadio Louis II, la segunda de las razones por las que el Barça no fue ayer el Barça. Es inadmisible que toda una Supercopa de Europa se juegue en un estadio con un césped en tan lamentables condiciones, por mucha Mónaco que sea la sede; más aún cuando allí no se disputan partidos desde mayo. ¿En qué estaban pensando Platini y los suyos?

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