Champions: El Barça, aunque sin Messi ni Ibrahimovic, vuelve por sus fueros


La quinta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones nos dejó como nota más destacada la resurrección del F.C. Barcelona, que ganó y volvió a convencer ante el Inter, cuando más complicado lo tenía.

Desde Madrid se frotaban las manos: el Barça había perdido el liderato en la Liga tras empatar en San Mamés, Ibrahimovic seguía tocado y Messi se había lesionado en Bilbao, existiendo riesgo de rotura en caso de jugar alguno de los partidos de esta semana. Además el Inter se presentaba en el Camp Nou con las de Caín. Con los italianos venían ni más ni menos que Eto´o, cariñosísimo con el Barça pero con más ganas que cualquier madridista de hacer gol para reivindicarse ante los que no le quisieron; y Mourinho, aquel técnico que parece haberse olvidado que, durante cuatro años, “comió” del Barça y que, desde aquella espectacular celebración de un gol de su Chelsea en el Camp Nou, se ha convertido en el entrenador más simpático en el madridismo. Encima en el palco estaba el “gran Judas”, el señor Figo.Piqué, Pedro y Dani Alves, posiblemente los tres mejores del partido, celebran el gol del joven extremo canario. Foto: Marca.com

Todo parecía en contra de un Barça que necesitaba ganar si no quería tener al menos medio pie fuera de la Champions; y los de Guardiola no sólo ganaron sino que, además, volvieron a gustar. El técnico blaugrana le dio una soberana lección al arrogante portugués (cuyo aspecto recuerda al Conde de Rochefort de D´Artacan y los Tres Mosqueperros), y desde el primer minuto su equipo desarboló a un Inter que parecía un gatito en manos de los blaugrana, y a los diez minutos Piqué remató al fondo de las mallas un córner, a pesar de que el ex barcelonista Motta le estaba garrando ostensiblemente.

El Barça era un ciclón, y a los 25 minutos Pedro, la gran revelación del fútbol español esta temporada, remató de volea en el segundo palo una jugada de tiralíneas entre Iniesta, Alves y el propio jugador canario. 2-0 a la media hora y, en el segundo tiempo, a guardar la ropa y a pensar ya en el clásico. Messi e Ibrahimovic, que lógicamente empezaron en el banquillo, no tuvieron necesidad de salir. Mientras tanto, nada más acabar el partido, desde la prensa madri(dista)leña empezaron a lloverle los palos a un Inter al que acusaron de excesiva indolencia y a un Eto´o del que dijeron poco más o menos que no quiso hacer daño a su ex equipo. Se olvidan que delante, a pesar de algulas vacilaciones en los encuentros anteriores, seguía estando el pentacampeón (y posible hexacampeón) de 2009.

El empate a cero entre Rubin y Dinamo de Kiev en el otro partido del grupo hace que el Barça dependa de sí mismo para clasificarse y para ser primero. Sólo quedaría eliminado si pierde por tres o más goles en Kiev y Rubin e Inter no empatan entre ellos.

El martes también jugó el Sevilla, que esperaba y debía certificar su primera plaza ante el Unirea, un rival tan débil como desconocido en el concierto internacional; pero los de Jiménez se confiaron y perdieron por 1-0 ante un equipo, el rumano, que ni tan siquiera jugó en su estadio. El autogol (autogolazo más bien) de Dragutinovic al filo del descanso hace que el Unirea, a quien el árbitro le anuló injustamente un gol nada más comenzar el encuentro, todavía le discuta la primera plaza al Sevilla, aunque el equipo nervionense lo sigue teniendo muy, muy asequible. Sólo empatando en casa contra el Rangers, que no ha ganado ni un solo partido, el Sevilla sería primero.

Ayer entraron en escena los equipos madrileños. El blanco volvió a dar una lección de cómo no debe jugar al fútbol un conjunto que se ha gastado la millonada que se ha gastado este verano. Curioso el caso de este Madrid, líder en España y en Europa, pero que termina pidiendo la hora contra rivales de medio pelo o menos. Sólo pudo ganar al Zurich por 1-0 (gol de Higuaín), siendo la nota más destacada del encuentro la reaparición del “Fernando VII del madridismo”, el “deseado” Cristiano Ronaldo. Como Milan y Marsella empataron, ahora los merengues lideran la clasificación de su grupo, y estarán metidos en la siguiente ronda salvo que pierdan por 4-0 en Marsella y el Milan venza al Zurich.

El rojiblanco (ya eliminado), por su parte, volvió a demostrar que es lo más parecido que hay hoy en día, desgraciadamente, a mi Betis. Penosa la imagen del Atlético en Chipre, empatando (1-1) a duras penas contra el Apoel y perdiendo tiempo con los cambios. El punto casi le mete ya en la Europa League, pero daña un poco más la imagen de un equipo patético.

En el resto de la jornada destaca la eliminación matemática del Liverpool, pese a ganar al Debreceni pr 0-1. La victoria de la Fiorentina contra el Olympique de Lyon condena a los de Benítez a disputar la Europa League. Por su parte otro grande como el Bayern Munich aún conserva esperanzas de clasificación. Los alemanes vencieron en casa al Maccbi Haifa de Israel por 1-0, y como la Juventus perdió en Burdeos por 2-0 ante un Girondins que ya es campeón de grupo, si gana en el Olímpico de Turín el Bayern habrá apeado a la “Vecchia Signora” de la máxima competición continental europea.

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