Un hat-trick de Messi lidera la goleada del Barça; mientras que el Sevilla sigue en barrena en la Liga


La 17ª jornada de Liga en Primera División tuvo dos nombres propios, por encima de todos los demás.

El primero ya es un clásico en estas lides: Leo Messi. El mejor jugador del mundo lideró la goleada (0-5) con la que el Barça derrotó al Tenerife, manteniendo el liderato con mucha solvencia después de que el Madrid hubiese dado, dos horas antes buena cuenta del Mallorca.

El Tenerife salió presionando muy arriba, y aprovechó la caraja de los barcelonistas para crear, por medio del cedido por el Sevilla Alfaro, tres ocasiones inmejorables de gol; pero Víctor Valdés estuvo muy atinado y se las desbarató todas (la primera de ellas, además, terminó dando en el larguero). Los chicharreros perdonaron, y el Barça no tuvo piedad cuando llegó su momento: Messi en dos ocasiones (tras dos pases de Bojan) y Puyol dejaron a los locales absortos antes del descanso.

Messi, tras hacer el maravilloso 0-4. Foto: as.com En el segundo tiempo Messi redondeó con el mejor gol de la jornada, una vaselina maravillosa, digna de su estatus, con la que batió a Sergio Aragoneses de nuevo tras dejada de Bojan, que hizo su mejor partido de la temporada. Para redondear, Pedro, el jugador tinerfeño, provocó tras una gran jugada el quinto, hecho por Luna en propia portería.

El Barça respondió con contundencia al buen partido del Madrid, que en un nevado Bernabéu le ganó por 2-0 al Mallorca. La presunta dificultad del encuentro para los blancos (aunque el Mallorca todo lo que tiene de potente en casa lo tiene de “madre” fuera) se terminó a los diez minutos, con el golazo de Higuaín, un zurdazo por toda la escuadra. El propio Higuaín ya en el segundo tiempo, asistió a Granero (sustituto del lesionado Van der Vaart) que, de volea en el área chica, hizo el definitivo segundo gol. En los últimos minutos jugó Guti, a quien parece que Pellegrini, por fin, le ha perdonado después del lamentable episodio del futbolista en el vestuario del Alcorcón.

Canales provoca aplausos para él y pañolada para Jiménez
El segundo gran nombre del día es el de Sergio Canales, el joven jugador de 18 años del Racing de Santander, que parece que va a durarles menos a los cántabros que una chocolatina en la puerta de un colegio.
Canales se dispone a regatear a Palop para marcar, después de otro quiebro posterior a Adriano, el 0-2. Foto: as.com Aún es pronto para decir si el chaval va a ser una estrella o no, pero de momento el pasado sábado fue el gran artífice del enésimo fracaso del Sevilla (1-2) en casa esta temporada. Canales, con mucha clase, batió magistralmente a Palop por dos veces en el primer tiempo, dejando al Sevilla con un palmo de narices y provocando los pitos de la afición hacia el palco y sobre todo, hacia el banquillo; así como también muchos aplausos hacia su persona.

El afortunado gol de Romaric mediada la segunda parte no le sirvió de nada al Sevilla porque el Racing aguantó perfectamente, e incluso pudo hacer más sangre en el último minuto del descuento, pero Geijo marró clamorosamente un mano a mano claro y diáfano ante Palop. No le hizo falta a su equipo ese gol por suerte para ellos, porque apenas si quedaba tiempo. El Pizjuán, justa o injustamente, vivió un verdadero flamear de pañuelos en contra de Manolo Jiménez, a quien la afición continúa haciendo culpable de los muchos males deportivos que asolan al Sevilla en las últimas semanas. Ni me quiero imaginar lo que puede suceder como al Barça le dé el miércoles por remontar la desventaja de la Copa.

Depor, en “zona Champions”
El Sevilla, quinto (dado que el Mallorca perdió por un gol más), se aleja cada vez más tanto del liderato (13 puntos) como del tercer puesto, ya que el Valencia, con su victoria en Jerez por 1-3, suma cinco puntos más que los sevillistas, a quienes ha adelantado el Deportivo (31 puntos por 30 del Sevilla). A los gallegos les valió el 1-0 de Juan Rodríguez para sumar los tres puntos ante el Osasuna y colocarse entre los que tienen el derecho de jugar la máxima competición europea.

Y, por último, tras el ridículo del jueves en Huelva y el rapapolvo público que les echó Quique Sánchez Flores, los jugadores del Atlético de Madrid reaccionaron, siendo el Valladolid el que pagó los platos rotos (0-4). Jurado, Forlán, Reyes y Agüero lideraron la goleada atlética en Zorrilla.

Todo esto ha sido lo más significativo de la jornada; pero el fútbol no para. Esta semana, la vuelta de los octavos de final de la Copa.

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