Cara y cruz para los españoles en el mundo del motor


Ayer fue un día en el que confluyeron las motos y la Fórmula 1; una jornada que se saldó con luces y sombras para los pilotos españoles. Lo mejor vino, una vez más, de las dos ruedas, ya que Dani Pedrosa, Toni Elías y Nico Terol firmaron en el Gran Premio de Indianápolis (USA) un nuevo triplete de triunfos para España, que se completó con los podios de Jorge Lorenzo, Julián Simón y Pol Espargaró.

Pedrosa hizo una buena salida y se fue a la caza del “poleman”, Ben Spies, el futuro compañero de Jorge Lorenzo en el equipo oficial de Yamaha. El mallorquín no salió bien, y cedió un terreno que le acabó costando la posibilidad de luchar por la victoria. En la vuelta número 8 Dani sobrepasó a Spies, y puso la directa hacia el triunfo en el histórico “Speedway” de Indianápolis.

Segundo fue el norteamericano y tercero Lorenzo, que adelantó a Dovizioso a 16 vueltas del final pero no pudo alcanzar al piloto del equipo satélite de Yamaha. Es la primera vez en toda la temporada que Lorenzo no acaba una carrera en alguna de las dos primeras posiciones. Cuarto fue Rossi. Lorenzo sigue mandando en la general con 251 puntos, 68 más que Pedrosa, a siete carreras del final.

En Moto2 Toni Elías y Julián Simón se jugaron la victoria en una carrera muy accidentada, que debió detenerse nada más empezar por una caída múltiple. Tras la reanudación Elías, Simón y el británico Scott Redding abrieron hueco con respecto a sus preseguidores, pero Redding se descolgó a seis vueltas del final, tras un ataque del manresano, que supo mantener a raya a Simón y apuntarse su tercer triunfo consecutivo, que le mantiene en cabeza con 67 puntos sobre Iannone. Simón ya es tercero, acechando al italiano.

Y en 125 no hubo triplete español pero la victoria de Nico Terol (segunda seguida), el tercer puesto de Pol Espargaró y la caída y posterior sanción a Marc Márquez por “acortar” terreno en la última vuelta (10º) aprietan sobremanera la general. Márquez sigue líder pero ahora Terol está a cuatro puntos y Espargaró, a cinco. Tela marinera la que tenemos por delante.

Duro golpe para las aspiraciones de Alonso
Por su parte lo negativo vino de manos de la Fórmula 1. Fernando Alonso tuvo un fin de semana tremendamente desgraciado en el Gran Premio de Bélgica, que culminó con un abandono a siete vueltas del final que le complica bastante el título mundial, cuando faltan seis pruebas por celebrarse. Alonso está a 41 puntos del líder y ayer ganador en Spa-Francorchamps, Lewis Hamilton; y a 38 de Mark Webber, segundo.

El desafortunado día para los españoles se completó con la mala suerte para De la Rosa y Alguersuari. Pedro fue durante buena parte de la carrera en posición de puntos (10º), pero una salida de pista la relegó a la 12ª posición. Su lugar lo “heredó” el de Toro Rosso, que aguantó los envites del Force India de Liuzzi; pero los comisarios consideraron al acabar la carrera que Alguersuari se había saltado una chicane. Jaime fue sancionado con 20 segundos, y se vio desposeído del punto que había logrado.

Ferrari equivocó la estrategia diseñada para rodar sobre mojado porque, si bien llovió durante la carrera, tampoco lo hizo ni con demasiada intensidad ni durante demasiado tiempo, tan sólo al principio y al final de la carrera. Desde su décima posición en parrilla Alonso vio frenada su remontada en la última “chicane” de la primera vuelta -la famosa y remozada “parada del autobús”- con la terrible embestida de Barrichello -por culpa de la lluvia-, si bien el coche, aunque debió entrar en boxes, milagrosamente no sufrió daños graves.

Hamilton, por su parte, había adelantado a Webber en la salida y se iba por delante, pero el agua que comenzó a caer nada más darse la salida y el lío que se montó en la “Bus Stop” -todos fallaron ahí- obligó a la dirección de carrera a sacar el “safety car”. Al reanudarse la batalla cesó la lluvia y todos los que habían entrado a cambiar los neumáticos debieron volver a hacerlo de nuevo, entre ellos Fernando, lo que les costó más tiempo aún de retraso.

Desde ahí Alonso comenzó una remontada que acabó, como hemos comentado, a siete vueltas de la bandera de cuadros, cuando con la reaparición de la lluvia un patinazo de su Ferrari provocó que éste diera un doble trompo después de chocarse contra la protección. Mala suerte para él, aunque también para Button y Vettel. El actual campeón tuvo que retirarse tras ser embestido -de manera accidental- por el alemán, que fue penalizado con un “drive through”, y que luego también debió abandonar.

Así pues, el campeonato parece ahora más que nunca un mano a mano entre Hamilton y Webber; entre McLaren y Red Bull. Aunque faltando seis carreras y con el nuevo sistema de puntuación, nada se puede descartar todavía.

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