El Barça revalida el título de Copa en baloncesto


Dos Copas para el F.C. Barcelona en apenas una semana. Si el pasado domingo la sección de fútbol sala se hizo con su primera Copa de España, esta tarde el Regal Barça ha vuelto a ganar la Copa del Rey de baloncesto, tras haberse impuesto en Madrid por 60-68 a su archirrival de siempre, el Real Madrid.

Es el segundo triunfo consecutivo de los blaugrana que, con 22, igualan a los blancos en el palmarés del “torneo del KO”. Además el Barça ha roto el maleficio que dictaminaba que ningún equipo repetía título desde 1988, cuando el propio equipo barcelonista, dirigido entonces por Aíto García Reneses, renovó su victoria del 87 en la mítica final en Valladolid del triple de Nacho Solozábal, también frente al Madrid.

Ahora Xavi Pascual ha tomado el relevo del histórico técnico madrileño y, con un equipo verdaderamente de ensueño, ha vuelto a hacer una Copa realmente impecable pese a que el Madrid, a diferencia de lo ocurrido prácticamente en la totalidad de sus enfrentamientos anteriores, le ha puesto las cosas difíciles.

Ettore Messina tenía las cosas muy claras: su equipo debía impedir como fuese que el Barça, como suele hacer cada vez que juega contra los blancos, se escapase en los primeros minutos; y conseguir llegar con opciones a la segunda mitad. El italiano consiguió ambas cosas en un choque que se caracterizó por las fuertes defensas empleadas por ambos conjuntos.

Prueba de ello fue el marcador de los dos primeros cuartos, 30-30; algo que se puede explicar con facilidad si se ha seguido el desarrollo del juego. Ni una sola concesión a la galería por parte de los jugadores presentes sobre la pista, lo que se tradujo en una enorme intensidad que hacía que cada punto anotado valiera oro puro. Como muestra, un botón: Juan Carlos Navarro se fue al descanso con cero puntos, y acabó tan sólo con siete y dos canastas anotadas.

Tan sólo se salían de la norma en ese aspecto dos jugadores, Alan Anderson y Ante Tomic. El alero blaugrana, MVP de la competición, se marcó un partidazo con 19 puntos, 14 de ellos en la primera parte (de los 30 de su equipo); mientras que el pívot croata fue el encargado de sostener a los suyos en la anotación con varias acciones de mérito frente a los hombres interiores del Barça.

Pero la clave para los de Xavi Pascual quizás no estuvo en el gran partido de aquel que vino a sustituir al lesionado Pete Mickeal, sino en el paso adelante que dio uno de los encargados habitualmente de los trabajos de “intendencia”, Víctor Sada. El base catalán tuvo que coger el mando del timón barcelonista durante más minutos de lo habitual primero por los problemas de faltas de Ricky Rubio, y luego por el esguince de tobillo que el ex del Joventut sufrió en la segunda mitad; y se marcó un partidazo con 7 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y mucha y buena dirección. Sada, con 20, fue el más valorado de todos los que participaron en la final.

Poco a poco el mayor poderío barcelonista se fue imponiendo ante un Madrid que nunca se rindió. Un triple de Navarro -el único suyo- y otros dos de Lorbek en el tercer cuarto propiciaron el primer pequeño estirón de los de Pascual; y, cuando el Madrid logró mantenerse con vida gracias a las acciones de Sergio Rodríguez, dos nuevos triples de Morris, otro del MVP Anderson más el dominio bajo aros de N´Dong sentenciaron la Copa (49-64, a 4:57).

Una Copa que Roger Grimau recibió de manos de S.M. el Rey don Juan Carlos; una Copa que el capitán azulgrana ofreció, en un gran gesto, a su compañero Basile, lesionado de gravedad en las primeras jornadas de la temporada, para que éste la levantara. Y una Copa que, pese a su mala final, supone la quinta ya de quien, de no estar por ahí su amigo del alma Pau Gasol, a buen seguro que estaría considerado -con permiso de Fernando Martín- como el mejor jugador español de la historia: Juan Carlos “la Bomba” Navarro. Aunque lo mejor que se puede decir de este equipo es que ya gana hasta “sin” él.

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