Entre la incompetencia profesional y la desvergüenza personal


Sinceramente, como periodista -en paro- que soy, cada vez siento más pena y vergüenza de la situación del sector de la comunicación en nuestro país. Y, como aficionado a los deportes que soy, más aún. Ahora no me refiero a la tremenda e ignominiosa parcialidad que rezuman los principales medios deportivos “nacionales”, sino a un espacio pretendidamente serio.

Llevo varios días leyendo por las diversas páginas y foros relacionados con la gimnasia artística -deporte que quien bien me conoce sabe que me gusta bastante- que, desde “Espejo público” de Antena 3, se había convertido lo que en principio iba a ser un programa, el del 11 de febrero, dedicado a la vida de una gimnasta en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid -en este caso Elena Zaldívar– en un nuevo ataque a la gimnasia, con un realce de todos los tópicos tan manidos como desmentidos por parte de quienes están o han estado dentro de este mundillo.

No es que no creyera a quienes hicieron los pertinentes comentarios sobre el espacio en cuestión -entre otras cosas porque ya sabía de buena tinta que el susodicho programa no deja de ser un espacio “cuasi” rosa hecho para competir con otras “reinas” del periodismo “veraz y riguroso” como Ana R. Quintana-, pero un poco por deformación profesional preferí esperar a ver las imágenes para poder opinar con verdadero conocimiento de causa y de los detalles pertinentes.

Dicho y hecho. Por fin ayer tuve la oportunidad de poder presenciar todo lo que allí se dijo gracias a la aportación de Lina Sáez, a la sazón madre de Elena Zaldívar y participante más o menos habitual en sitios como Gimnastas.net o el Foro de gimnasia de Irene y Franky. Aquí dejo el enlace para quien desee descargárselo, algo que yo recomiendo aunque la calidad, por desgracia, no es la que todos desearíamos:

http://www.megaupload.com/?d=B04MMXKB

En efecto, al empezar el debate -posterior a la emisión del primer video dedicado a ver lo que Elena suele hacer en el CAR- se vio que las intenciones no tanto de Susanna Griso como sobre todo de su principal colaborador, un tal Albert, no eran precisamente que las cosas fueran por los derroteros que debería ir un trabajo riguroso y realmente informativo sobre un deporte tan duro como gratificante para quien le gusta practicarlo. ¿Por qué? Eso se les debe preguntar mejor a ellos. El caso es que lo que se vio allí estuvo muy alejado de lo que, según la propia Lina, les habían prometido en un principio.

Desde el comienzo el tal Albert, en connivencia con algunos miembros del público -más que presuntamente aleccionados para colaborar con el triunfo del “periodista”- no hizo otra cosa que, demostrando su absoluta falta de documentación y de rigor, sacar a la luz todos los tópicos -extrema delgadez por mala alimentación, retrasos en el crecimiento, pérdida de la vida social en la juventud, infelicidad- que, desde el más profundo desconocimiento, suelen esgrimir aquéllos que ni tienen ni la más remota idea de lo que es la gimnasia femenina de élite ni tan siquiera se molestan en preguntar a los teóricamente “afectadas”, las propias gimnastas.

Pero todo acabó saliéndoles “rana”. En primer lugar porque tal vez no esperaban que la respuesta de Elena en el video fuera tan positiva y tan favorable. En segundo lugar porque Lina, presente en el plató, se defendió con uñas y dientes de las graves acusaciones que, instigados por el tal Albert -que hizo gala de su capacidad manipuladora al decirle a Lina que no llamara “estúpido” a su público cuando ella sólo había dicho que lo que le habían preguntado era una estupidez-, estaban vertiendo los “agradecidos” espectadores presentes en el plató -“no veo feliz a la niña”… pero tú qué sabrás-, todo con el propósito de buscar el morbo.

En tercer lugar, porque el resto de invitadas cerraron filas en torno a Lina y a la gimnasia, en especial la campeona olímpica de conjuntos de rítmica -otra vez mezclando disciplinas, para crear más confusión entre los poco entendidos- en Atlanta 96, Tania Lamarca; de quien el tal Albert quizá esperaba que se situase más del lado morboso y acusador, en su calidad de autora de Lágrimas por una medalla, el libro en el que denunció en su día la dejadez de la Federación Española para ayudar a las gimnastas a encauzar su futuro una vez abandonada la competición. Y en cuarto lugar, porque vista la evidencia, algunos otros miembros del público se “rebelaron” contra el tal Albert, poniéndose del lado de Lina, de su hija Elena y de la gimnasia en general.

Resultado: que el tal Albert y “Espejo público” pagaron su falta de profesionalidad y su desvergüenza quedando en el más absoluto de los ridículos, de lo que yo me alegro absolutamente. Y la prueba más fehaciente es que, subiendo los debates a la web de Antena 3 como suelen hacer, éste lo han mandado al baúl de los recuerdos. Tanto Lina como su marido han mandado una carta oficial de protesta a la emisora por lo que no fue sino una encerrona en toda regla; carta que han compartido a través de la red y que yo también dejo aquí, para quien tenga interés en leerla:

https://acrobat.com/app.html#d=3cM7L8bw-URs40lpd1Jmaw

Nada más. Os dejo porque, en breve, me voy a ir a ver competir a la crack. Ya os contaré.

  1. #1 by Lina on 19 febrero 2011 - 15:02

    Gracias Victor
    Me ha gustado leer tus impresiones.
    Un saludo para tí y para toda la gente amante de este deporte.

  2. #2 by José Enrique Zaldívar on 19 febrero 2011 - 15:05

    Gracias por tus comentarios y puntualizaciones.

  3. #3 by victor on 20 febrero 2011 - 0:02

    De nada, Lina y José Enrique. Simplemente, ni como periodista ni como aficionado a la gimnasia podía pasar sin comentar este hecho tan lamentable; más aún después de haber podido ver el debate.

    Ánimo a los tres -también a Elena- y, como dije a Lina en el foro, si necesitáis mi firma para cualquier otra señal de protesta a Antena 3, contad con ella.

  4. #4 by Isabel on 20 febrero 2011 - 14:25

    Pretender que en un programa de televisisón como es La Comunidad de Espejo Público, guiado por Albert Castillón (ver comentarios del personaje en la red), se tengan en cuenta y promuevan los valores que Elena representa, como el compromiso, la perseverancia, la superación… o los que el deporte proporciona a quien lo practica, autoconfianza, autoestima, autocontrol, responsabilidad, concentración… es una entelequia.
    Era mucho pedir que el personaje se documentara antes de la entrevista de como funciona esto del deporte. Rafa Nadal, campeón de España con 11 años. Pau Gasol, campeón de España con 16 años…..la investigación era fácil.
    Creo que lo estáis haciendo muy bien, Elena es feliz, hace lo que quiere y le gusta.
    Mis mejores deseos para Elena en el 2012.

(No será publicado)