Archivo marzo, 2011

Contador gana en Murcia y España pasa de ronda en la Copa Davis

Quizás haya sido la noticia del fin de semana para el deporte español. Es cierto que ni mucho menos quedará en su palmarés como la mejor de sus victorias, pero el triunfo conquistado este fin de semana en la Vuelta a Murcia le va a saber a gloria bendita a Alberto Contador, además de suponerle una inyección de moral verdaderamente importante para continuar con la preparación -siempre y cuando la UCI y la AMA le dejen- de sus principales objetivos.

Era la segunda carrera de Contador después de la Vuelta al Algarve, tras su absolución por parte de la Federación Española de Ciclismo. En Portugal se quedó a unos pocos segundos de revalidar victoria, pero en Murcia -carrera que ha pasado a tener estructura parecida a la de un critérium- se ha impuesto tanto en la etapa de montaña del sábado en Sierra Espuña, como en la contrarreloj final de ayer de 12,4 kilómetros por las calles de la capital murciana. Contador ha aventajado al francés Jerome Coppel en once segundos en la general final, y a Denis Menchov en diecisiete.

“Estaba en deuda con la afición. Sus muestras de afecto me ayudan a superar los malos momentos y a esforzarme”, comentó el de Pinto tras ganar en Sierra Espuña. Personalmente me alegro de que poco a poco, a la espera de si la UCI y la AMA recurren o no la decisión de la Federación Española, vaya cogiendo su golpe de pedal, además de la lógica dosis de ánimo que dan las victorias.

Y no por ser un deportista español y lo tenga que defender a capa y espada, sino porque en su caso desde el principio observé una serie considerable de cosas raras en todo el proceso, y el tiempo no ha hecho sino que me reafirme en mis opiniones -que no certezas-.

USA-España, en cuartos de la Davis
Por su parte, el equipo español de Copa Davis solventó con facilidad la primera ronda del Grupo Mundial, al vencer por 1-4 a una Bélgica que, al jugar en casa (Charleroi), se esperaba que hubiese puesto a los nuestros en alguna que otra dificultad más. España se enfrentará en cuartos de final, del 8 al 10 de julio, a Estados Unidos, también en calidad de visitante.

A pesar de la lesión de David Ferrer el día antes de los primeros individuales, Albert Costa no tuvo ningún problema para sustituir al alicantino, ya que el viernes Fernando Verdasco apenas si tuvo problemas para deshacerse del número 1 belga, Xavier Malisse, en menos de dos horas, por 4-6, 3-6 y 1-6. Rafa Nadal, posteriormente, dio prácticamente el 80% de la clasificación al vencer, más o menos en la misma cantidad de tiempo que su compañero, a Ruben Bemelmans (2-6, 4-6 y 2-6); un pase que certificaron Verdasco y Feliciano López al día siguiente tras dar buena cuenta en el partido de dobles de los belgas Steve Darcis y Olivier Rochus, por 6-7, 4-6 y 3-6.

El trámite de la última jornada lo solventaron Nadal ganando a Rochus, y “Feli” cediendo el único punto de la eliminatoria, ante Darcis. Ahora nos esperan los americanos -que ganaron a Chile a domicilio-, que hace seis años que no pierden en su país, y que si todo va como deseamos, posiblemente nos recibirán sin que podamos contar con Rafa Nadal, ya que el choque llegará cinco días después de la final de Wimbledon. Si el balear consigue volver a disputar las últimas rondas de los “Grand Slams” parisino y londinense, es más que probable que se tome esa semana de descanso, como es lógico. Sería -y será, vaya o no vaya Rafa-, a priori, un desafío similar al que este mismo grupo tuvo que afrontar en la final de 2008, en Argentina.

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Cómoda goleada, dedicada a Miki Roqué (4-1)

BETIS 4-U.D. LAS PALMAS 1

El Betis, muchas jornadas después, ha vuelto a conseguir una victoria tranquila. Los verdiblancos se han deshecho de manera muy fácil (4-1) de una muy débil U.D. Las Palmas, que apunta maneras de Segunda B y que en ningún momento llegó a inquietar a los heliopolitanos. Con esta goleada, y con la derrota del Celta esta mañana en Alcorcón, el Betis, que suma 53 puntos, se sitúa a tan sólo un punto del ascenso directo, frontera que marcan los de Vigo; y a tres del liderato que, ahora, ostenta el Rayo Vallecano tras su polémica victoria ayer en Villarreal.

Seis minutos tardó el Betis en “abrir la lata”. Nacho centró desde la izquierda y Rubén Castro quebró su sequía después de controlar y mandar un cañonazo a la red del meta canario Barbosa. Un gol que, como ocurriera en la primera vuelta, no quiso celebrar; y un gol que, como posteriormente harían sus compañeros goleadores, le dedicó al convaleciente Miki Roqué, sacando su camiseta del banquillo y mostrándosela a la grada del Villamarín.

Posteriormente llegó más de media hora de absoluto sopor, dado que Las Palmas era incapaz de generar peligro, y el Betis parecía que se esforzaba apenas al 50%. Un aburrimiento somero que tan sólo se rompió cuando el Villamarín coreó el nombre de Roqué en el minuto 26, el mismo minuto del dorsal que ha llevado esta temporada el central bético.

No obstante, pese a que el Betis hacía todo lo posible por retardar la sentencia, ésta tenía que terminar llegando. A los 42 minutos Barbosa derribó a Emana cuando el camerunés se plantó solo ante la meta canaria. El árbitro pitó el penalti pero -no sé por qué no me extraña- no expulsó al portero que, pese a todo, no pudo atajar el disparo de Emana. 2-0 al descanso.

El dominio bético continuó en la segunda parte, más cuando rondando el cuarto de hora Lequi -éste sí- se fue a la caseta tras hacerle falta a Jorge Molina cuando éste encaraba a Barbosa. El propio Jorge Molina cerró definitivamente la incertidumbre -si es que la había- al marcar poco más tarde el 3-0 tras recibir en el área un nuevo pase largo de Nacho y batir a Barbosa con una vaselina algo afortunada.

Javi Guerrero, un especialista de toda la vida en hacerle goles al Betis, hizo el del honor para Las Palmas a los 76 minutos tras un doble remate de cabeza, aprovechando que tanto la defensa como Casto parecían estar echando un sueñecito, una vez asegurado el triunfo. Pero el veterano Josico cercenó cualquier atisbo de ilusión para los suyos al mandar con el pecho a la red de su equipo un córner de Salva Sevilla, dos minutos más tarde del tanto canario.

El último tramo del encuentro sirvió para que debutara Manu Palancar. El joven lateral derecho del Betis B sustituyó al “tocado” esta semana Isidoro, e incluso pudo estrenarse con un gol. Barbosa lo evitó. Con cuatro ya era suficiente. Sin hacer un gran partido, la goleada quedó ahí, antes de vérselas la semana que viene con el complicado Girona en Montilivi. Una goleada dedicada, como no podía ser de otra forma, a Miki Roqué.

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Un vergonzoso arbitraje impide al Betis ganar en Ponferrada (1-1)

PONFERRADINA 1-BETIS 1

Puede sonar a ridículo toda vez que se enfrentaban el que, para muchos, es el máximo favorito al ascenso y el colista de la categoría, pero es rigurosamente cierto. El Betis ha visto frenado su intento de progresión y de resurgimiento al empatar a uno ante la Ponferradina en el estadio del Toralín de la localidad leonesa, en un partido en el que Hernández Hernández, colegiado del choque, se convirtió en el tristísimo protagonista.

El árbitro grancanario -curiosamente la U.D. Las Palmas es el próximo rival del Betis-, con su ignominiosa actuación, influyó sobremanera en la pérdida de dos puntos -quién sabe tal y como está la cosa si los verdiblancos no se van a tener que acordar de ellos cuando acabe la liga- que le hubiesen permitido al equipo de Mel mantenerse a un punto del Rayo y colocarse a tan sólo dos del Celta. Hernández Hernández se erigió, con su labor en la segunda mitad, en el mejor “jugador” que la Ponferradina puso en liza para defender el punto que en ese momento ya tenía provisionalmente en su zurrón.

Antes los de la comarca del Bierzo habían aprovechado una más que presumible “caraja” bética de salida -no pude ver la primera parte, con lo que no puedo asegurarlo, pero me juego lo que sea que ha sido así- para adelantarse a los siete minutos con un cabezazo picado de Saizar que Casto, literalmente, se tragó al despejar al aire. La Ponferradina luego consiguió aguantar a un Betis falto de sangre y al que, además, el árbitro cargaba de tarjetas en un pequeño aperitivo de lo que ocurriría en la segunda mitad. Mel vio que había que hacer algo y a los 39 minutos metió a Emana por Roversio, toda vez que su equipo necesitaba apretar en ataque, a lo que había que unir que el central brasileño era uno de los amonestados.

Tras el descanso el Betis reaccionó muy pronto y Jorge Molina, a los cuatro minutos, agarró un balón en la frontal del área para fusilar de un cañonazo al meta local. Dos minutos más tarde el árbitro mostró la segunda tarjeta al berciano Abraham, por unas claras manos que cortaron un centro al área de Nacho. Parecía que todo se ponía de cara para que los heliopolitanos terminaran imponiendo la mayor calidad que se les presumía.

Pero entonces Hernández Hernández decidió que eso no iba a suceder, por su expreso deseo. Al colegiado canario le faltó tiempo para compensar la expulsión de Abraham, y su “víctima” fue Iriney. El centrocampista brasileño vio dos tarjetas en un santiamén; la primera por una presunta discusión con un jugador visitante, y la segunda (min. 58) tras interpretar el árbitro que había derribado por agarrón a un atacante de la Ponferradina, cuando en la repetición se vio claramente que había sido al contrario.

La igualdad numérica descentró por momentos al Betis, y el berciano Máyor pudo hacer el 2-1 después de anticiparse a Arzu -que entró para ocupar la posición de Iriney- y plantarse ante Casto, pero el extremeño compensó su error en el gol con un paradón. Fue la última ocasión real de la Ponferradina, puesto que desde entonces el dominio y las llegadas al área del Betis fueron una constante.

Mas lo que la defensa local no consiguió despejar lo solucionó el verdadero “jugador número 12” -11 tras la expulsión de Abraham- de la Ponferradina en la noche de hoy. Hernández Hernández primero anuló, a instancias de su linier, una jugada en la que Ezequiel se quedaba solo ante el portero por un presunto fuera de juego en un saque de banda -cuando Emana, en vez de tocar el balón para dárselo a su compañero, se había quitado de enmedio-; luego “no vio” unas descaradas manos de un defensa local que despejaron un tiro a bocajarro de Emana; y por último, anuló un golazo de cabeza de Jorge Molina a dos minutos del final por una falta que sólo existió en su mente, el quinto gol legal que se le anula al Betis en los últimos partidos. “Pa” mear y no echar gota, señores.

Con todo ello, a nadie debe extrañar el tremendo cabreo que tenía Mel en la sala de prensa. Es normal, porque para un profesional debe ser muy duro ver, cuando tu equipo intenta salir a flote tras una racha nefasta, que te birlan dos puntos de esa forma; dos puntos que, repito, veremos si el Betis no va a echar en falta cuando, allá por el cinco de junio, finalice la temporada regular en Segunda División.

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De no ser por los actores…

CRÍTICA DE CINE

PELÍCULA: 23-F: la película
DIRECTOR: Chema de la Peña
REPARTO: Paco Tous, Fernando Cayo, Juan Diego, Mariano Venancio, Lluís Marco, Ginés García Millán, Luis Zahera, Joaquín Notario, José Manuel Seda
GUIÓN: Joaquín Andújar
GÉNERO: Histórico
NACIONALIDAD: Española
DURACIÓN: 97 minutos
CALIFICACIÓN: * * (Sobre 5)

Sea porque el 23-F lo tenemos todavía relativamente cerca en el tiempo -tan sólo 30 años-; sea porque se ha dicho y se ha escrito tanto sobre aquel día que lo tenemos ya en cierto modo bastante manido; o sea porque, además, hace no demasiado se estrenó una miniserie relacionada con el tema, lo cierto es que en muchos de sus aspectos esta película que conmemoraba el trigésimo aniversario del fallido golpe de estado de Tejero pasa sin pena ni gloria por la cartelera contemporánea del cine nacional.

Demasiado anodina, en líneas generales. Es verdad que las 17 horas esperando la resolución del conflicto no dan para una historia excesivamente dinámica, pero precisamente por eso mismo quizá se debía haber enfocado el argumento de otra forma, siempre con lo sucedido en 1981 como tema central, claro está.

Además, al desarrollo de los acontecimientos en la película le resulta material y literalmente imposible desembarazarse de su estructura más que visible de “TV Movie”, quizás porque, tal vez de manera inconsciente, tanto Chema de la Peña como Joaquín Andújar -director y guionista, respectivamente- beben más de la cuenta de las fuentes de la miniserie antes aludida, que no es otra que 23-F: el día más difícil del rey con la que, además, son inevitables las comparaciones dado que desde su estreno no han pasado ni dos años.

A la historia claramente la salvan los actores. De hecho, si los casi cien minutos que hay que estar en el cine no se terminan haciendo prácticamente insoportables es por la excelente labor de la gran mayoría de los intérpretes. Paco Tous es un Tejero más que notable. El célebre “inspector Miranda”, con una dilatada carrera teatral a cargo de su grupo “Los Ulen”, logra desembarazarse, sin perder su esencia interpretativa, del personaje que tanta fama le dio en Los hombres de Paco; mientras que Fernando Cayo encarna excelentemente al rey -no es la primera vez que se mete en su piel-, y Juan Diego nos da una nueva clase maestra dando vida al general Armada, otro de los hombres clave dentro del 23-F. Todo ello con la colaboración inestimable de otros buenos actores como Lluís Marco, que encarna al general Milans del Bosch; o Ginés García Millán, que tras interpretar recientemente a Adolfo Suárez vuelve a darle vida en 23-F: la película.

Es lo único por lo que realmente merece la pena gastarse los euros acudiendo a las salas. Cierto es que, tanto como la historia en sí, los intérpretes son la clave del buen funcionamiento de un largometraje; pero, teniendo en cuenta las pretensiones con las que 23-F: la película acudía a los cines, lo cierto es que al menos a mí eso me parece bastante poco. Pese a todo, recomiendo a quienes lean esta crítica que vayan a ver este film, siempre y cuando sean conscientes de que, más allá de los actores, no se van a encontrar gran cosa ni mucho menos.

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