Séptimo título de Nadal en Montecarlo


Rafa Nadal vuelve a la senda de la victoria en uno de sus torneos talismanes, el Masters 1000 de Montecarlo. Tras dos finales perdidas ante Djokovic en Indian Wells y Miami, el número 1 del tenis mundial ha catado de nuevo el sabor del triunfo en el Country Club de la ciudad monegasca al ganar a David Ferrer por 6-4 y 7-5.

Es el séptimo título consecutivo de Nadal en la tierra batida de Montecarlo, que por segundo año seguido albergaba una final entre españoles. Si la del año pasado entre el propio Rafa y Fernando Verdasco apenas si tuvo color, la de 2011 ha resultado ser durísima, pese a no haberse llegado al tercer set.

Tanto Nadal como Ferrer comenzaron bastante nerviosos con su saque, lo que aprovechaba el restador de turno para gustarse y poner en apuros al que sacaba. Tres “breaks” consecutivos, dos para el de Manacor y uno para el alicantino, se vivieron en los cinco primeros juegos; pero aunque ahí se quedó la cosa en lo que a cantidad de roturas en el primer set, no ocurrió lo mismo con la emoción.

Un Nadal dubitativo con el saque no tuvo un solo servicio cómodo, a pesar de lo cual pudo mantenerlos todos hasta el 6-4 final del primer set. Prueba de la enorme batalla que presentó Ferrer fue que todos los servicios de Rafa en el set inicial, menos el último, llegaron al 40 iguales, para una hora y cuarto de pelea.

Ferrer comenzó nervioso el segundo set, sobre todo porque Nadal aplicó una marcha más. El alicantino salvó a duras penas su saque en el juego inicial, pero lo perdió en el tercero ante un Rafa que, además, a diferencia de la manga anterior, se mostraba segurísimo al servicio.

Pero Nadal, inconscientemente, cometió el error de dar por muerto a su rival y amigo. En el octavo juego Ferrer se rehizo, le recuperó el “break” a Rafa, y uno más tarde llegó a restar para igualar el partido (4-5); mas ahí se quedó. Sobre todo porque en el undécimo juego, cuando más caliente estaba el set, cometió dos errores infantiles consecutivos que propiciaron que el balear se hiciera con el 80% de la final. El 20% restante lo consiguió después de otro durísimo juego al servicio, para un total de 7-5 en dos horas y media.

Con este triunfo Nadal no sólo inaugura su palmarés de esta temporada y mitiga un poco la resta de puntos de Djokovic -ausente en Montecarlo presuntamente por lesión- en la clasificación mundial; sino que consigue su 30º título en tierra batida -siete de ellos en el Principado, como decimos-, igualando a Björn Borg y a Manolo Orantes y quedándose a diez de Thomas Muster y a 16 de Guillermo Vilas que, con 46, lidera la consiguiente estadística. Si no tiene ningún problema físico grave, con sólo 25 años es cuestión de tiempo que Rafa supere tanto al austríaco como al argentino. Porque es el mejor.

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