El Barça, justo finalista de la Champions


Dos años más tarde de su última final, el Barça tendrá la oportunidad de pelear de nuevo por la Liga de Campeones. El 1-1 de esta noche en el Camp Nou ante el Real Madrid, en el último de los cuatro clásicos que se han celebrado recientemente, mete justísimamente a los de Pep Guardiola en el partido decisivo del 28 de mayo en el Nuevo Wembley, tras el 0-2 del encuentro de ida.

El gol de Pedro a los 53 minutos, tras un gran pase de Iniesta, ha sentenciado la eliminatoria ante un Madrid digno, pero hoy también inferior a los culés; aunque el tanto minutos más tarde de Marcelo les ha otorgado una mínima esperanza, sin pasar de ahí.

Pese a haber planteado el partido de manera muy diferente a los anteriores -al sancionado Mourinho no le quedaba otra-, el Madrid en ningún momento ha sido superior al Barcelona. Cierto es que las ganas y la necesidad llevaron de entrada a los blancos a apretar la salida de balón blaugrana de forma similar a la de la final de Copa, pero eso apenas duró diez minutos.

En cuanto el Barça se puso a tocar, llegaron las ocasiones. Casillas tuvo que atajar dos peligrosísimas llegadas de Messi y otra de Villa, siempre generadas desde el exquisito manejo del balón; mientras que, en el ataque blanco, C. Ronaldo, Di María, Kaká -una completa nulidad el brasileño- e Higuaín ni la olían. El Madrid luchó, pero en los primeros cuarenta y cinco minutos sólo puso a prueba a Víctor Valdés con un par de centros rasos. Ni un solo disparo de los merengues, ni a puerta ni fuera de los tres palos.

Sólo en el comienzo de la segunda parte encontraron los del hoy inhabilitado Mourinho. Fue entonces cuando llegó la jugada que les sirve esta vez de coartada para justificar su nuevo fracaso. Tras un choque entre Piqué y C. Ronaldo en un ataque del luso, el madridista trabó -involuntariamente, pero trabó- a Mascherano en su caída. La acción le impidió al jugador argentino salir al corte del balón, que fue aprovechado por Higuaín para alojarlo en las mallas de Valdés, todo sea dicho cuando el belga Frank De Bleeckere -aquél que hace un año echó al “mourinhista” Motta en el Barça-Inter, pero que también anuló de forma flagrantemente injusta un gol de Bojan que hubiese supuesto la clasificación de los culés- ya había pitado.

Luego llegó la puntilla para el Madrid, por culpa no de De Bleeckere, sino de Pedro. Da igual que lleve varios partidos sin marcar; cuando hay uno grande allí está el canario para marcar goles importantes. El toque medido de Iniesta y la acción de Messi dejando pasar el balón merecían acabar en gol, como así fue. Esta vez Casillas no pudo hacer nada, y el Camp Nou deliró y cantó bajo la lluvia que caía desde hacía varios minutos sobre la Ciudad Condal.

No obstante, la excesiva suficiencia del Barça en la conducción de la pelota en campo propio -quizás fruto de la relajación- propició el gol de Marcelo diez minutos más tarde que el de Pedro, en la única jugada en la que el Madrid tiró a puerta -dos veces- en todo el partido. Instantes de zozobra que los ya finalistas jugaron con mucha inteligencia, mientras que el Madrid hacía faltas una detrás de otra.

Y lo mejor, clasificación aparte, llegó en el descuento, con la ovacionadísima y verdaderamente magnífica reaparición de Eric Abidal, mes y medio después de la operación por su tumor benigno. Huelga decir que fue el jugador más aplaudido, con muchísima diferencia, de toda la noche; además de recibir el “manteo” de sus compañeros sobre el césped a la conclusión.

No hubo tiempo para más. El Barça jugará su séptima final de la máxima competición continental -hasta ahora tres ganadas y tres perdidas, aunque las dos últimas cayeron del lado culé-; mientras que el Madrid y sus medios afines, en vez de hacer autocrítica continúan con la misma canción de siempre.

Lo siento mucho, pero me parece ridículo y lamentable que las dos cabezas visibles del madridismo en el día de hoy -el sumiso Karanka y un tipo al que respeto y admiro como Iker Casillas– justifiquen con dos acciones arbitrales -“con el 0-0 de la ida y el empate de hoy habríamos pasado…“, “los árbitros nos han fusilado…“, comentaba Casillas- una derrota fruto exclusivamente del mejor y más ambicioso juego del Barça, y de la racanería de su técnico en el Bernabéu, impropia de un equipo con todos los millones que Florentino Pérez se ha gastado en “neogalácticos” desde su reaparición en la presidencia.

Más aún cuando, le pese a quien le pese, la entrada de Pepe sobre Dani Alves hace una semana es de juzgado de guardia; aunque reconozco que la jugada anulada hoy a Higuaín es cuando menos polémica: para mí y para muchos barcelonistas estuvo bien anulada; para los madridistas -incluyendo, repito, a los periodistas- todo lo contrario.

Algo que es legítimo que lo piensen, de no ser porque omiten -lo mismo que la prensa culé, que no los jugadores, cuando le “toca” al Barça- que bien Carvalho, Xabi Alonso, Lass Diarra y/o Adebayor debían haberse ido a la calle por la enorme cantidad de faltas, algunas bastante duras, que han cometido en la noche de hoy. Flaco favor le hacen a la causa blanca al verter más y más lágrimas, en vez de reflexionar sobre por qué, tras casi 500 millones de euros gastados, en estos últimos años sólo han podido con el Barça en la última final de Copa -y en la prórroga-, en vez de buscar soluciones para acabar con la hegemonía barcelonista.

No quiero terminar sin alabar a los profesionales de ambos equipos. Tras unos duelos más que calentitos, y siempre dejando aparte los “lloriqueos” de los madridistas por la labor arbitral, lo cierto es que hoy tanto blancos como azulgranas -especialmente aquéllos que son compañeros en la selección española– se han dejado de broncas y se han centrado en jugar al fútbol, cada bando con sus armas y cada bando lo mejor que ha podido. Y eso sí que es digno de alabar.

El Barça espera rival. Presumiblemente será el Manchester United, que lleva un 0-2 de la ida ante el Schalke 04; pero antes los “red devils” deberán cumplir mañana lo que se espera que sea algo parecido a un mero trámite en Old Trafford.

ÚLTIMA HORA (4-5-2011): Como se esperaba, será el United el que se medirá al Barça en la final del día 28. Los de Manchester, que hoy han jugado con varios suplentes debido al importantísimo partido del domingo ante el Chelsea, han goleado al Schalke 04 por 4 goles a 1. Habrá, pues, posibilidad de revancha de la final de 2009.

,

  1. #1 by Irene on 4 mayo 2011 - 10:33

    Buena crónica..
    La jugada del partido es cierto que es polémica y yo por mí, que hubiera sido gol. En cualquier caso, hay jugadas que son fáciles de juzgar cuando las vemos repetidas y a cámara lenta. Los árbitros no disponen de ello, así que es muy sencillo que en jugadas que nosotros vemos y revemos ellos puedan equivocarse.

    Estoy harta del discurso victimista del Madrid. Si el gol hubiera sido decisivo y en los últimos minutos, lo entendería, si se hubieran quedado injustamente con 10 alguna vez y no hubiera solución de revertir un partido… lo entendería.
    Pero no ha sido así. Se quedaron con 10 en un partido que ellos no lucharon. Con una expulsión justa y que den gracias de que no se quedasen con 9… Ayer para mí Adebayor tenía que estar fuera (y eso que el partido gracias a Dios no fue ni la mitad de duro) Tuvieron dos partidos para marcar y para sobreponerse a adversidades, porque nunca llueve a gusto de todos, y dificultades en un partido las tienen ellos, el Barça, el Almería y un equipo que juegue en tercera división. Si todos se rindieran a las primeras de cambio sería el fin de las competiciones deportivas.

    Creen realmente que hay una conspiración contra ellos. No se dan cuenta de que los árbitros son humanos y cometen errores para unos y para otros.
    Casillas me ha defraudado muchísimo. Todavía estoy esperando que salga uno a hacer un poquito de autocrítica.
    “Si no hubiera sido por el 0-2…” Pues claro que influyó el 0-2 de la ida, faltaría más… es lo que tienen las eliminatorias a doble partido, que cuentan los dos partidos… Y si el Barça hubiera marcado más goles que el Madrid en la final de copa, pues habría sido el campeón.
    Tratar de buscar siempre los 3 pies al gato…

    El discurso victimista apoyado por todo el club, me parece tan ridículo como el que mantuvo el Barcelona hará como una década atrás. Hace que resulten ridículos, la verdad, y que no pongan soluciones al asunto.

    No digo que el Barça sea muchísimo mejor equipo que el Madrid. Sólo que juegan más bonito y que además, merecen estar en la final y no ha sido un regalo arbitral.

  2. #2 by victor on 4 mayo 2011 - 23:46

    “Casillas me ha defraudado muchísimo. Todavía estoy esperando que salga uno a hacer un poquito de autocrítica”. Estoy de acuerdo con todo lo que dices en tu comentario, Irene; pero especialmente con esas dos frases. Hasta ahora, ese es el principal legado de Mourinho en el Madrid; y me da que hasta que el Madrid (profesionales y prensa afín) no deje a un lado ese ridículo discurso victimista apenas si le ganará al Barça una copita del Rey de vez en cuando. Peor para ellos.

(No será publicado)