El Barça recupera el título de la ACB


Se acabó la temporada en el baloncesto español, con el campeón que casi todo el mundo esperaba al comenzar. El Regal F.C. Barcelona, tras la debacle del año pasado ante el Caja Laboral, ha reconquistado el título de la liga ACB al deshacerse en el tercer partido (55-64) de la gran sorpresa de la temporada, el Bizkaia Bilbao Basket.

Un nuevo trofeo más que añadir a las vitrinas en un año que está siendo estratosférico para la entidad blaugrana, a la que sólo le falta ya ganar la liga de fútbol sala -lo tienen más complicado, puesto que la serie ante Caja Segovia está empatada a uno y ahora tienen dos partidos en tierras segovianas- para rubricar una temporada histórica.

El Bizkaia Bilbao, que a su vez ha firmado la mejor campaña de su historia, ha sido hoy un digno rival, pero la mayor calidad de los jugadores del Barça y la rémora de dos derrotas que traía del Palau Blaugrana han hecho imposible el milagro, pese a que han dado la cara hasta el último segundo ante una afición que ha llenado a rebosar el Bilbao Arena del barrio de Miribilla.

Sólo por eso y por el fenomenal ambiente vivido en el “Botxo” quizás se merecían los de Fotis Katsikaris haberle regalado a los suyos un cuarto partido, pero las victorias no entienden de merecimientos sino de números, y ahí el Barça ha sido superior en los tres partidos, sobre todo cuando ha tenido en cancha al terceto formado por la “Bomba” Navarro MVP de una final por segunda vez, las mismas que un tal Arvydas Sabonis-, Erazem Lorbek y Víctor Sada.

La labor en conjunto de estos tres, sin desmerecer el trabajo de los demás, ha sido decisiva sobre todo en el segundo y en el tercer partido. Hoy por ejemplo han sido los encargados de propiciar, sobre todo en la segunda mitad, los pequeños tirones necesarios para dar tranquilidad al Barça, cada vez que los “hombres de negro” se acercaban peligrosamente.

Y eso que el Bizkaia Bilbao entró en el choque más metido y concentrado, tal vez espoleado por la enorme energía transmitida por la grada. Especialmente inspirado estuvo Álex Mumbrú, que con 12 puntos encabezó la escapada local del primer cuarto (19-12), sobre un rival que no hacía otra cosa que fallar triples.

Mas el alero ex del Joventut y del Madrid, que hoy jugó casi más de “4” que de “3”, tuvo que descansar obligatoriamente por problemas de faltas, y ello coincidió con el despertar del Barça que, liderado por un gran Sada en el segundo cuarto, volteó el marcador hasta llegar con ventaja al descanso (29-30).

Sada apenas si anotó (6 puntos en todo el partido), pero su dirección, su intensidad defensiva y su acierto hoy a la hora de coger rebotes (8 en total, 5 de ellos ofensivos y casi todos cargando la suerte bajo canasta) nos demostraron, una vez más, que le ha “comido la tostada” completamente a Ricky Rubio, quien en esta temporada ha dado un visible paso atrás, justo antes de irse a la NBA como así parece ser.

Tras el descanso, el Bilbao bajó su intensidad, y el Barça aprovechó la ocasión para empezar a imponer su ley, siempre desde la perspectiva de un partido en el que las defensas se han impuesto claramente a los ataques, y en el que anotar por momentos ha sido poco menos que un verdadero milagro.

A Navarro empezaron a entrarle los triples, Sada siguió con su extraordinaria labor, y algunos secundarios como “Boni” N´Dong, Alan Anderson y Joe Ingles ayudaron a que el electrónico reflejara la máxima ventaja de todo el partido para cualquiera de los dos equipos, 33-41 mediado el tercer cuarto.

Aunque si algo tienen los de Bilbao es orgullo y arrogancia -de la buena-, y de eso mismo hicieron gala los jugadores del Bizkaia pese a no haber nacido ninguno allí. Un tiempo muerto oportunamente pedido por Katsikaris hizo posible el resurgir de quien tal vez haya sido la gran decepción de esta final, Aaron Jackson.

El base del Bizkaia Bilbao, tal vez la estrella del equipo, se ha visto completamente anulado en los tres partidos de la serie, pero en éste tuvo unos instantes de plena lucidez en los que, con tres acciones consecutivas, acercó a los suyos de nuevo en el marcador. Con Sada en el banquillo, un robo de Fisher “in extremis” a Lakovic dejó las espadas en todo lo alto antes del último cuarto (47-48).

Pero los locales ya no pudieron más, a pesar de que todavía se pusieron una última vez por delante (51-50, canasta de Marko Banic). En ese momento, Sada volvió y el juego del Barça, partiendo siempre desde la defensa, se reactivó. Un 2+1 de Navarro y una canasta de Ingles (51-55) pusieron a punto de caramelo la sentencia de la liga.

Una sentencia que, tras la enésima resistencia de los locales (55-59, min. 39), firmó definitivamente el tercer gran espada del Barça en la final, Erazem Lorbek; estelar en el primer partido, importantísimo en el segundo y ejecutor final en el tercero con dos grandes canastas tras una actuación bastante gris hasta ese momento.

Así pues, todo el mundo puede y debe estar satisfecho hoy en Miribilla: el Barça porque compensó la decepción de la Euroliga con la consecución por vez primera del triplete nacional -Supercopa, Copa del Rey y liga ACB por este orden-; y el Bizkaia Bilbao porque, a poco que hagan bien las cosas, éste puede ser el inicio de una gran trayectoria dentro de la ACB. Algo que, para qué vamos a ocultarlo, sería tremendamente bienvenido por lo que supone de savia nueva para la competición.

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