El Granada vuelve a ser de Primera


Granada está de fiesta, y tiene motivos de sobra para ello. Su equipo, el Granada C.F, volverá a jugar en Primera 35 años después, tras haber dejado atrás al Elche en la final del play-off de ascenso a la máxima categoría del fútbol nacional.

El 1-1 cosechado esta noche en el estadio Martínez Valero le hace merecedor de la tercera y última plaza que da derecho a medirse a los grandes, por el valor doble de los goles marcados en campo contrario tras el 0-0 del pasado miércoles en el Nuevo Los Cármenes. El Granada, pues, acompañará al Betis y al Rayo Vallecano en el tránsito de Segunda a Primera División.

Y eso que los rojiblancos acabaron bastante tocados moralmente en la ida, debido a que fueron bastante mejores que su rival pero no pudieron marcar, ni tan siquiera con el penalti doblemente ejecutado en el descuento por Abel Gómez. Pero el Elche, tras la hazaña de su portero Jaime, empezó a celebrar el triunfo antes de tiempo, y esa tal vez ha terminado siendo su perdición.

Porque en el partido de esta noche el Granada, como visitante, no sólo le ha plantado cara al mejor equipo de la segunda vuelta de la liga regular, sino que además, en la primera parte aprovechó su ocasión para hacer el gol que, a la larga, le ha terminado dando el ascenso.

En el minuto 29 Dani Benítez dio un sensacional pase en profundidad a Ighalo, quien regateó primero a Jaime y luego, tras quedarse en una posición bastante escorada, a un defensa para terminar alojando con maestría el balón en el fondo de las mallas. Jarro no de agua fría, sino helada, para los espectadores que abarrotaron la que fue una de las sedes del Mundial 82; ya que su equipo estaba obligado a marcar al menos dos goles para no permanecer otra temporada más en Segunda.

No obstante, el Elche pudo haberse ido al descanso con el empate, pero el colegiado, el catalán Miranda Torres, anuló, incorrectamente a instancias de su asistente, un gol de Pelegrín por un supuesto fuera de juego. El central ilicitano recogió el rechade de Roberto a cabezazo de Ángel y marcó, mas no valió de nada ante la errónea decisión arbitral, que compensaba la injusta anulación del tanto de Collantes en la ida por parte del nefasto Pino Zamorano.

En el segundo tiempo el Elche se desesperó durante muchos minutos, ya que no hacía otra cosa que rondar el área granadinista pero sin crear apenas ocasiones. Los de Fabri entregaron completamente el control del partido a su rival, y ante la ausencia de contragolpes que hubiesen dado más de un susto al Elche, se metieron en su área confiando en su trabajo defensivo.

Y lo pudieron pagar caro porque, en el único despiste de la zaga rojiblanca -hoy negra-, el Elche empató a doce minutos del final. Un centro de Edu Albácar lo peinó Ángel al segundo palo para que Xumetra, solo, marcara el gol del empate, lo que dejaba al equipo blanquiverde a un gol del ascenso.

Los últimos minutos fueron de mucha tensión y muchos nervios, como no podía ser de otra forma. El Granada veía peligrar lo que durante muchos minutos fue claramente suyo, el ascenso; y el Elche veía como el reloj caminaba inexorablemente hacia la hora en la que se pondría fin a la batalla.

Cinco minutos descontó Miranda Torres; cinco minutos en los que el Granada, como casi todo el segundo tiempo, se defendió a la perfección. El premio, volver a la categoría grande del balompié nacional tras 35 años de dura ausencia. Enhorabuena, granadinos. Con vosotros seremos cuatro equipos andaluces -Betis, Sevilla, Málaga y Granada- los que pasearemos el pabellón del sur de España por la llamada “liga de las estrellas“.

Sobre los lamentables incidentes acaecidos a la conclusión del encuentro apenas si voy a hablar, porque no sería justo restarle protagonismo al ascenso del Granada. Sólo voy a comentar, por el Elche, primero que hay que saber perder; y segundo que no es de recibo que un club que quiere estar en Primera organice, policialmente hablando, un partido definitivo como éste de la forma que lo ha hecho.

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