El baloncesto y la “sincro”, a la cabeza de los éxitos españoles esta vez


Hemos comentado en el post anterior que los grandes triunfadores en el deporte internacional este fin de semana han sido Uruguay y Australia, y es verdad; sin embargo los grandes logros obtenidos por estos dos países no indican que otros, por ejemplo el nuestro, no hayan realizado cosas muy destacadas.

Sin ir más lejos en el bagaje del deporte español hay cosas tan significativas como todo un campeonato de Europa sub 20 en baloncesto masculino, además de seis medallas en el campeonato del mundo para nuestra natación sincronizada -éstas ganadas a lo largo de toda la semana-; por no hablar también del segundo puesto de Fernando Alonso en el G.P. de Alemania de Fórmula 1, que indica que, pese a que probablemente ya sea un poco tarde para pelear por el título, el asturiano y su Ferrari van a estar ahí arriba hasta el final de la temporada.

INDISCUTIBLES CAMPEONES DE EUROPA
Si hace una semana fueron nuestras chicas las que consiguieron el título europeo sub 20, ayer le tocó a nuestros muchachos situarse en lo más alto del baloncesto europeo en categorías inferiores. Nuestra selección masculina sub 20 ha arrasado en el campeonato que se ha celebrado durante estos días en el Bilbao Arena del barrio bilbaíno de Miribilla, culminando su sensacional actuación con una gran victoria en la final ante Italia por 82-70.

Magnífico el campeonato del bloque dirigido por Juan Antonio Orenga, con dos jugadores especialmente destacados, uno de ellos más que todos los que han desfilado estos días por la capital del “Botxo”, Nicola Mirotic. Bestial el torneo realizado por el ala-pívot madridista de origen montenegrino, que ha conseguido unos números -así a ojo, más de 26 puntos y 10 rebotes de media, por ejemplo- con los que ha parecido que jugaba dos divisiones o dos escalones por encima del resto.

El otro es Joan Sastre, el alero del Cajasol-Banca Cívica, que ha promediado casi 20 puntos y que ha sido un secundario de lujo de Mirotic, hasta el punto que el día que la estrella española no tuvo su partido -en cuartos, contra Letonia-, Sastre tomó el testigo y se marcó 27 tantos que hicieron que España remontara y pasara a semifinales.

Aunque ayer España tuvo que sobreponerse no sólo a la prematura baja del cajista -sacado del partido en el primer minuto por un codazo de Gentile y por unos mareos posteriores-, sino también a las de Simeón y Llovet, en la segunda mitad. Pero la aparición estelar de Josep Franch y las aportaciones de gente como Barrera o Joan Tomás -además del habitual “clinic” de Mirotic- cubrieron la ausencia de Sastre.

Tanto fue así que España tan sólo pasó apuros cuando, tras ir ganando en el último cuarto por 17 puntos, se vio sorprendida por el aumento de la itnensidad defensiva de su rival, que le valió a los italianos para acercarse a ocho (72-64), a falta de más de medio cuarto por jugarse. Por suerte los “azzurri” erraron un par de ataques que les hubiesen supuesto recortar aún más la renta, y cuatro puntos de Mirotic sentenciaron el partido y el título, el segundo para las categorías inferiores de nuestro baloncesto en una semana.

LA “SINCRO”, OTRA GARANTÍA DE ÉXITO
La otra gran noticia para el deporte español llegó por parte de otra de las disciplinas donde, en los últimos años, nos hemos acostumbrado a estar en los podiums internacionales, la natación sincronizada. Da igual que un icono como Gemma Mengual esté ya de retiro no oficial; el sensacional trabajo que desde hace años llevan realizando nuestras nadadoras de la mano de Anna Tarrés nos sigue dando unas medallas con las que hace década y media apenas si podíamos soñar.

El conjunto formado por Andrea Fuentes (solo, dúo y equipo), Ona Carbonell (dúo y equipo), Clara Basiana, Alba Cabello, Marga Crespi, Thais Enríquez, Paula Klamburg e Irene Montrucchio ha logrado seis nuevas medallas en los Mundiales que se están celebrando, ahora con las pruebas de natación, en Shanghai (China).

En total han sido una plata y cinco bronces, el último de ellos el pasado sábado en la prueba libre por equipos. Es cierto que las rusas siguen siendo inabordables y que las chinas, aprovechando su condición de locales, nos han adelantado en el medallero; pero ello no es óbice para que sigamos alabando el hecho de que las nuestras se sigan manteniendo entre las tres primeras a un año vista de los Juegos de Londres.

Doce meses en los que, bajo la batuta de Tarrés fuera de la piscina y de Andrea Fuentes sobre el agua -ha participado, como es habitual desde la ausencia de Gemma Mengual, en todas y cada una de las medallas-, habrá que seguir luchando duro para mantener el estatus, y también por intentar dejar atrás de nuevo a las chinas, aprovechando que en Londres no podrán ejercer la influencia de los anfitriones. Rusia aún está un par de peldaños por encima.

ALONSO Y FERRARI CONFIRMAN SU RECUPERACIÓN
Por último, hay que reseñar también el tercer podium consecutivo de Fernando Alonso y de Ferrari en el Mundial de Fórmula 1. Al segundo puesto de Valencia y a la victoria en Silverstone hay que añadir una nueva segunda posición, ésta en el G.P. de Alemania disputado este año en Nurburgring, por detrás de Lewis Hamilton pero por delante de los Red Bull -tercero Webber y cuarto Vettel-, a los que Alonso ha vuelto a superar en la cita germana.

Fue una gran carrera de coches en la que se volvió a poner de manifiesto que Ferrari y McLaren han dado un paso adelante que, si bien es probable que no les dé para enjugar la enorme distancia que todavía lleva el campeón Vettel en la general sí que al menos hará que haya una mínima emoción hasta final de año.

Se esperaba lluvia en Nurburgring y ésta no llegó; pero ello no fue óbice para que viéramos una de las mejores carreras del año. Fernando, que rápidamente se deshizo de Vettel, aguantó y mantuvo a raya a Hamilton y a Webber hasta la mitad del recorrido; incluso llegó a superar al inglés de McLaren tras la primera parada en boxes, pero el alto ritmo de Hamilton y las ruedas frías del coche de Alonso hicieron que el McLaren adelantara inmediatamente de nuevo al Ferrari.

La emoción se mantuvo hasta el tercer y último cambio de neumáticos, en la recta final. Entonces Hamilton ya se distanció de verdad y acabó ganando con cierta comodidad por delante de Alonso y de Webber, su segundo triunfo del año después del de China.

Por detrás Vettel sólo pudo ser cuarto y gracias. El campeón estuvo desdibujado durante toda la carrera, y acabó fuera del podium por vez primera en la temporada; aunque al menos pudo acabar por delante de Massa al aprovechar un error de los mecánicos de Ferrari en el último cambio de ruedas, que se alargó, ante la lucha tan apretada entre los dos pilotos -ambos debían usar un segundo tipo de neumáticos-, hasta la última vuelta.

Vettel, no obstante, sigue liderando cómodamente la clasificación, con 236 puntos, por los 139 de Webber, los 134 de Hamilton y los 130 de Alonso. El próximo domingo, Hungría.

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