Evans o el premio a la constancia


Cadel Evans se convertirá mañana, si no le ocurre nada desgraciado, en el primer australiano en ganar el Tour de Francia. A sus 34 años, y después de haber cedido ante Alberto Contador y Carlos Sastre en 2007 y 2008 respectivamente, el campeón mundial de 2009 llegará de amarillo a los Campos Elíseos por vez primera, tras la soberbia contrarreloj que ha realizado esta tarde en Grenoble.

Evans ha terminado en segunda posición, a tan sólo seis segundos de un especialista como el alemán de HTC Tony Martin, y remontando de largo los 57 segundos que le llevaba Andy Schleck en la general; un Andy Schleck al que, como a su hermano Frank, los 42 kilómetros con salida y meta en Grenoble se le han hecho sumamente pesados.

El australiano de BMC, un buen contrarrelojista pero con la clase justita como escalador, ha demostrado a lo largo de toda la carrera haber madurado considerablemente después de aquellos dos Tours perdidos casi “in extremis”, y también después de sufrir el año pasado una lesión en el codo en los Alpes cuando era líder.

Con un estilo no demasiado vistoso -calculador y reservón, que recuerda más al del Lemond “post-accidente” de caza, en 1989 y 1990-, Evans ha sabido sobreponerse a las limitaciones de su “motor”, sobre todo en las cuestas, para hacer de la regularidad su virtud y llegar así vivo a la contrarreloj final. Algo ciertamente meritorio, porque si bien en los Pirineos le llevaron en la sillita de la reina, en los Alpes ha habido “tralla”, y de la buena.

Evans ha tenido recientemente sendos momentos críticos en las etapas del Galibier y del Alpe D´Huez por mor de la combatividad -fruto de la desesperación- de Andy Schleck y de Alberto Contador, pero ha sabido mantener la cabeza fría para llegar vivo a la crono, en la que ha barrido desde el principio al menor y al mejor de los dos hermanos luxemburgueses, al que ha metido ni más ni menos que 2:31, para ganarle en la general por 1:34.

A ambos les acompañará Frank, que en ningún momento tuvo opciones, como se esperaba, de “asaltar” el primer puesto. Será la primera vez que ambos hermanos estén juntos en el podium de París, pero a buen seguro que hubiesen cambiado este resultado por haber podido vestir a uno de los dos de amarillo.

A mi modo de entender, Andy, al que reconozco y aplaudo toda la garra mostrada en los Alpes, ha perdido probablemente la ocasión de su vida para llevarse un Tour. Sin Contador en plenitud de forma pero sí de desgracias, éste era “el Tour” en el que el pequeño de los Schleck estaba llamado a tomar el testigo del pinteño; pero hasta su hazaña en el Izoard y el Galibier del jueves únicamente se ha dedicado a especular, a estar excesivamente pendiente de su rival y amigo. Ahora creo que deberá rezar para que el TAS deje a Alberto fuera de combate, porque si no éste va a volver en 2012 con una preparación mucho más adecuada, lo que dificultará enormemente, un año más, la consecución de las aspiraciones del luxemburgués del Leopard-Trek.

CONTADOR, 5º; SAMUEL, REY DE LA MONTAÑA
Hablando ahora del tricampeón del Tour, Contador ha terminado en un excelente momento de forma, si exceptuamos la semipájara sufrida en los últimos kilómetros del Galibier, el pasado jueves. Tras la enorme exhibición de ayer -lamentablemente sin recompensa, como recordamos- camino del Alpe D´Huez, Alberto ha recuperado hoy su notable nivel como contrarrelojista perdido en 2010, haciendo tercero a 1:06 de Martin y a 59 segundos de Evans; un resultado extraordinario con el que ha subido al quinto puesto de la general, por detrás de los que ocuparán el podium y del sorprendente Thomas Voeckler, líder hasta ayer mismo.

Ahora Contador tiene la batalla del TAS de la que, ojalá, salga victorioso. Si lo consigue, estoy seguro de que para 2012 aprenderá de los errores de planificación de este año -más allá de las desgracias de caídas y cortes del pelotón que ha sufrido en 2011-, y podrá volver a optar de nuevo a su cuarto Tour. La victoria en el Giro fue sensacional -y para él y el ciclismo español queda-, pero el reto de ganar Giro y Tour el mismo año es todavía más difícil que en épocas pasadas.

¿Por qué? Pues por el hecho de que antes casi todos los ciclistas punteros hacían a bloque dos grandes vueltas al año; mientras que en el siglo XXI, influenciados por la “táctica Armstrong” -antes también usada por Lemond-, se dedican a preparar exclusivamente el Tour, con lo que llegan a la carrera francesa con tres semanas de descanso sobre los que vienen del Giro. Si no sancionan a Contador, en 2012, sin la “corsa rosa” de por medio, creo que el madrileño de Saxo Bank regresará a su lugar habitual en el Tour, es decir, a lo más alto del podium de los Campos Elíseos.

Y, por último, gran actuación también de Samuel Sánchez. El asturiano del Euskaltel, séptimo hoy en Grenoble, regresará a España con un gran resultado global: la etapa de Luz Ardiden, el maillot del Gran Premio de la Montaña -primer español que lo portará en París desde que Txomin Perurena lo hiciera en 1974-, y el sexto lugar en la general.

Para mañana únicamente quedan el desfile triunfal de Cadel Evans por los Campos Elíseos, y la lucha por el maillot verde entre Mark Cavendish y José Joaquín Rojas. El campeón de España lo tiene muy difícil porque ha de remontar 15 puntos y, previsiblemente, el británico debería hacer valer su condición de mejor esprinter del mundo, pero veremos qué es lo que termina ocurriendo.

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