Las “dos Españas”


Supongo que, quien más quien menos, habrá oído alguna vez aquello que pusieron tan de moda los intelectuales de la Generación del 98 sobre las “dos Españas” -la “progre” y la carca, para que nos entendamos-, y que todavía hoy en día vuelve a salir a la luz en determinadas circunstancias sociopolíticas.

Pues bien, trasladando la expresión al campo del baloncesto, algo parecido se le puede aplicar a la selección española que está defendiendo el pabellón nacional en el Eurobasket de Lituania, clasificatorio además para los JJOO de Londres.

Porque lo que está haciendo hasta ahora el equipo (mal)dirigido por Sergio Scariolo es desconcertarnos completamente, haciendo gala de una irregularidad que todavía no sabemos si se va a solucionar pronto, conduciéndonos de nuevo a la gloria, o si por el contrario hará que nos estrellemos de bruces con un fracaso casi sin precedentes, porque ambas cosas pueden ocurrir.

Esa irregularidad ha caracterizado el camino de España en la inicial fase de grupos; y ha continuado en el primer encuentro de la segunda fase, que le ha medido a la Alemania de Dirk Nowitzki, un equipo peligroso pero, pese a la presencia de la megaestrella de los Mavericks -y del notable pívot de los Clippers Chris Kaman-, ciertamente inferior a los nuestros en plantilla, a priori.

Lo ha dicho Pau Gasol en las declaraciones “post partido”: el equipo juega muy bien cuando se serena; y también al principio de cada cuarto, añado yo. ¿Por qué entonces no se mantiene esa misma tranquilidad a lo largo de los cuarenta minutos? ¿Por qué se hace tanto la goma hasta el momento -coger ventajitas gracias a arreones de genio y luego perderlas-, y se juegan tan mal -menos hoy- los minutos decisivos en los últimos cuartos? En definitiva, ¿por qué no se es capaz de jugar igual de serios que durante la primera mitad contra Lituania, más allá del extraordinario acierto en el tiro que tuvimos ese día?

Son preguntas que deben responder tanto los jugadores como, sobre todo, el señor Scariolo, cuyas discutidas decisiones vienen siendo objeto de debate desde que tomó las riendas del banquillo allá por 2009. ¿Por qué hay hombres en este equipo como Claver, Sada y, hasta hoy, San Emeterio a los que apenas se les está “dando bola”? ¿Para qué se los ha llevado a Lituania el italiano? ¿Por qué rota a veces de manera tan rara cuando España pone los partidos de cara, antes de que los cierre definitivamente?

Hoy, al menos en parte, han cambiado las tornas, ya que la irregularidad ha vuelto a ser la nota predominante del juego español pero, por el contrario, los “minutos calientes” se han jugado bastante bien, lo que nos ha dado la victoria por 68-77. Un triunfo sin el cual el futuro más reciente de nuestra selección se hubiese tornado realmente oscuro, con dos derrotas y Serbia y Francia en el horizonte.

Vital ha sido, como siempre pero hoy más, la labor de los hermanos Gasol. Marc ha sido un coloso durante los cuarenta minutos con 24 puntos y 5 rebotes; mientras que Pau se ha sobrepuesto a la torcedura de tobillo que le hizo estar ausente el lunes contra Turquía, y disminuido hasta la médula en la primera mitad de hoy. 17 puntos y 5 rebotes vitales para España -tanto en lo puramente numérico como en lo moral- ha logrado el verdadero líder de este equipo.

Pero lo que ha terminado de darnos el partido ha sido, por una parte, los buenos minutos de San Emeterio y, por otra, la aportación en defensa de Ricky Rubio durante el tramo final. No me voy a ir por las ramas: Ricky lleva un año en franca regresión como base y, en este campeonato, me parece fatal que Scariolo haya relegado a Sada por detrás suya cuando en el Barça Xavi Pascual ha hecho justo lo contrario.

No obstante, hay que reconocer que lo que siempre ha sabido hacer el de El Masnou -defender intensamente y robar balones-, hoy lo ha hecho perfectamente. Y “San Eme”, 12 puntos en 13 minutos, con 2 de 4 en triples; una magnífica noticia porque al MVP de la última ACB le vamos a necesitar, que a nadie le quepa duda.

Con todo y con eso, debe quedar meridianamente claro que si queremos salir victoriosos ante Serbia (viernes, 14:30) y Francia (domingo, 17:00) necesitaremos algo más que buena defensa y virtuosismo a ratos. Veremos a partir de pasado mañana qué es lo que ocurre.

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