Cristina MJ: “Me encantaría seguir hasta que el cuerpo me pida a gritos que pare”


Hoy, después de la entrevista de hace justo dos años, me complace tener de nuevo en este blog a una de las deportistas más increíbles que he conocido. Podría pensarse que este testimonio que van ustedes a poder leer a continuación aparece aquí por la relación amistosa que me une a la señorita en cuestión, y por el afecto que le tengo; pero quienes dentro del mundo de la gimnasia artística son conocedores de su extraordinario trabajo y del gran amor que ella le profesa a este bello deporte, saben perfectamente que, aunque ella y yo nos llevamos bastante bien, eso no es así.

No voy a presentarla porque los que me siguen tanto en este espacio como en su página, Gimnastas.net, ya la conocen perfectamente, o al menos deberían: ella no es otra que CRISTINA MJ, también conocida en el mundillo cibernético como CALÍTOE.:., ha completado un año gimnástico sensacional, y esta segunda entrevista no es otra cosa que un merecido homenaje personal el día en el que cumple los 33 años, edad a la que continúa practicando un deporte tradicionalmente “destinado” a las adolescentes y a las jóvenes venteañeras.

Antes que nada, feliz cumpleaños, Cristina, y gracias por permitirme hacer que tu voz aparezca de nuevo en este espacio, dos años después.
Muchas gracias a ti, Víctor. Me resulta muy halagador que mis palabras puedan tener algún tipo de interés para otros.

Campeona gallega en el nivel 3 Mayores, medallas en diversas competiciones… sin duda, deportivamente hablando, éste es el año de tu vida, ¿no?
Pues no me lo había planteado hasta ahora mismo, pero es cierto: nunca había participado en tantas competiciones de gimnasia y nunca había ganado tantas medallas en mi vida como este año.

Se puede decir en cierto modo que en 2011 todo empezó y terminó en Sevilla… de hecho este año he podido cumplir por partida doble algo importante de lo que me faltaba como aficionado al deporte: verte competir, y por dos veces además, que lo sepas.
Me alegra que gracias a mí vayas ampliando tu currículum deportivo, Víctor. 😉 La verdad es que este año en Sevilla, tanto en el Trofeo Sevilla Internacional como en los Campeonatos de España, y en la concentración previa que mi club realizó en conjunto con el Club Sur, he recibido muestras intensas de apoyo y cariño y lo aprecio de veras, siempre lo recordaré.

¿Qué sentiste cuando se confirmó que habías conseguido tu título autonómico?
Me lo dijo mi entrenador, Pablo Hinojar, en cuanto recibió las actas. Yo buscaba conseguir algún oro porque tenía la espinita clavada de no haber ganado ninguno en 2010 y me estaba esforzando por hacer competiciones sin fallos, aunque algunos de mis vicios y carencias desde el punto de vista técnico tiendan a bajarme las notas.
Sabía que lo había hecho bastante bien en asimétricas y en barra y le pregunté a mi entrenador por los resultados de esos aparatos. Me dijo que había quedado la primera y en ese momento me alegré mucho por haber conseguido lo que buscaba; y no me di cuenta de que era también campeona individual hasta que me comentó “eres la única que ha pasado de 40 puntos”. Me alegré mucho por el esfuerzo que todos habíamos invertido en ello y sonreí; yo soy muy teatrera y había imaginado que reaccionaría en ese momento como si hubiese ganado los Juegos Olímpicos o algo así, pero a la hora de la verdad se reveló mi verdadero carácter con una simple sonrisa: satisfacción por ver que el esfuerzo (no sólo físico) tenía su recompensa.

Y que lo digas.
Pero en el podio no pude sonreír tanto como hubiese deseado porque por lo visto alguna de mis notas fue protestada. Es algo que me dolió un poco. En el momento de entrega de medallas no las tenía todas conmigo y estaba tan preparada para oír que habían cambiado las notas que no llegué a asumir que era yo la campeona hasta varios días después. Recuerdo incluso sentirme incómoda en el podio, pero también recuerdo haberle dedicado la medalla de oro en barra a Pablo Hinojar, mi entrenador, por lo que nos había costado hacer que me sintiese medianamente a gusto en ese aparato que, aunque no lo parezca, es mi preferido. En ese proceso de reconciliación mío con la barra de equilibrios participaron incluso entrenadores de toda España, les dedico ese oro del Gallego también a ellos.

Y culminaste tu gran trabajo en el campeonato nacional donde, más allá del resultado final, se te vio disfrutar casi como nunca de la competición, hasta el extremo de tener tiempo incluso para lanzar besitos de agradecimiento al público en algunos aparatos.
Sí, le lancé un beso al público justo antes de la salida de barra. En esos campeonatos me dolían mucho los pies y estaba muy cansada anímicamente. Muy, muy cansada. Pero al mismo tiempo seguía teniendo ilusión por competir y con verdaderas ganas de hacerlo lo mejor posible. Transformé todo el estrés que tenía en cierto histerismo y extraversión sin mesura. Llegó incluso a preocuparme la empatía que estaba sintiendo por mis compañeras de rotación, por todas ellas, no sólo por Sara Rey y Lucía Domingo, paisanas mías a las que considero buenas colegas y antes compañeras de fatigas que rivales. Me puse toda locuela, vamos, pero la alternativa era deprimirme, llorar, probablemente no luchar por no caerme e incluso pasar de subirme a algún aparato o soltarle alguna bordería a alguien. Todavía me asombro a mí misma al recordar que hice uno de los mejores saltos de potro de mi vida con el dolor horrible de pies que tenía. En Sevilla comprobé que mucha gente conoce mi historia gimnástica, aunque les parezca una locura estúpida lo de competir en gimnasia artística a mi edad. Gimnastas, entrenadores y padres (a algunos yo no los había visto nunca) me reconocían y hasta me animaban a voz en grito; qué menos que dedicarles un besito antes de la salida. Cuando terminé la barra me alegré mucho de no haberme caído en todo el ejercicio y de haber clavado la salida que le dedicaba al respetable, pero no lo celebré con el público porque enseguida me vinieron a la mente los aparatos que me quedaban: suelo y salto, aquellos en los que mis pies más iban a sufrir…

Sobre eso mismo quería preguntarte ahora. No todo ha sido de color de rosa, ¿verdad? Ha habido cantidad de “chinitas” –determinadas molestias físicas y algunas también de otra índole- que has debido ir superando.
Sí. A partir de diciembre empecé a desarrollar una fascitis plantar primero en el pie izquierdo y luego en el derecho, pero ni llegué a saber qué era realmente ni tuve tiempo de tratármelo en condiciones hasta el verano. De hecho al principio no me parecía algo especialmente grave porque no me reducía la movilidad y por otra parte es normal tener dolores cuando se hace este deporte, aunque se practique a nivel de base, como yo; pero para mayo el dolor ya empezaba a fastidiarme bastante la existencia. Recuerdo que en Gijón y en los Gallegos acabé las competiciones con unos calambrazos en los talones que ya empezaban a preocuparme, pero es que cuando llegué a Sevilla me dolían las plantas de los pies en todo momento: desde la mañana a la noche, en reposo y entrenando. Conseguí sobrellevarlo pensando en la gente que me apoya, confiando en mi fortaleza (real o imaginaria), repitiéndome mantras tipo “no hay dolor, no hay dolor”. Puede decirse que me sacudí el agobio a golpes de ilusión.
En cuanto a las molestias de otra índole no quiero hablar demasiado porque quizás no sean más que impresiones subjetivas, pero lo cierto es que en algunos momentos me sentí desanimada -bueno, digamos poco apoyada para matizarlo- por ciertas instituciones. Quizás yo misma o desde mi club no supimos explicarnos. Por otra parte, que en los Gallegos se protestase mi nota de barra me dolió más de lo que estoy dispuesta a reconocer… huy, creo que ya lo he hecho. En cualquier caso, no le guardo antipatía a nadie.
Por cierto, los pies prácticamente no me duelen ya. 🙂

Me alegra mucho saberlo, Cristina. Hasta ahora eres prácticamente incombustible, pero ¿piensas seguir dando mucha más guerra? Lo digo porque hay quienes te estimamos mucho, pero posiblemente otros puedan llegar a pensar algo así como “vaya, otra vez aquí la pesada ésta”.
No llevo tantos años compitiendo en España. ¿De verdad hay gente que ya está harta de verme en las competiciones? Alguna vez he oído comentarios jocosos sobre mi ancianidad (alguno yo diría que rozaba lo cruel), pero no pasa nada, entiendo que son cosas de críos y yo también me río mucho. Supongo que a estas alturas, mucha gente en el mundillo de la gimnasia de base sabe quién soy y se habrán dado cuenta de que nadie tiene por qué temerme por el hecho de ser una gimnasta “veterana”, más bien todo lo contrario. Si lo que temen es que lo haga fatal o me lesione en competición y deje quedar mal a la gimnasia española, ya he demostrado que no tienden a pasarme esas cosas.
Por una parte me encantaría participar en competiciones con gente cuya edad se aproxima a la mía, pero la verdad es que no me siento ni en ventaja ni en desventaja respecto a aquellas con las que compito habitualmente. Para conseguir o superar algunas cosas quizás tenga que esforzarme menos, pero para muchas otras, siento que tengo que poner más esfuerzo que si fuese más joven.
A mí me encantaría seguir hasta que el cuerpo me pida a gritos que pare, cosa que por lo visto no tiene ganas de decir de momento porque ni con la lesión de los pies me sentía “acabada”, y menos aún ahora que ya se va arreglando lo de esa lesión en concreto. Además en mi club, el Ximnasia Pontevedra, me animan mucho. Mi principal escollo a la hora de seguir entrenando y compitiendo es intentar compaginar la gimnasia con otras facetas de mi vida. No es difícil, pero a veces se hace complicado.

El pasado verano fui testigo directo de lo que podía llegar a ser un principio de relación con el doble “minitramp” y con la gimnasia de trampolín en general. ¿Tiene visos de continuar, o simplemente fue un mero romance estival?
Digamos que seguimos en la fase esa del “todavía nos estamos conociendo”. 😉

Según se te lee en diversos lugares, y según acabas de comentar, esta próxima temporada (entiéndase ahora por “temporada” el año que comienza en septiembre) vas a dedicar parte de tu tiempo a otras facetas, más allá de la gimnasia y del deporte.
¡Pero si siempre lo he hecho! La gimnasia siempre ha sido una parte importante de mi vida de un modo o de otro, pero nunca he dejado de hacer otras muchas cosas al margen de o paralelamente a la gimnasia. Quien me siga por Internet seguramente ya esté al tanto de más de lo que desearía saber en ese aspecto. Este verano, entre otras cosas, además de trabajar como intérprete para la Policía Nacional, seguí administrando sitios web y posé para Pablo “Teco” Salto Weis-Azevedo, un conocido fotógrafo en el mundillo gimnástico. Teco me hizo unas fotos preciosas de las que estoy muy contenta. Todo el mundo debería participar en una sesión de fotos así alguna vez: no es tarea fácil, requiere paciencia y esfuerzo por todas las partes, pero al final suelen salir cosas bonitas que se convierten en un buen recuerdo.

¿Y qué hay de tu nueva ocupación musical? Como si fueras Mayra Gómez Kemp en “Un, dos, tres, responda otra vez”, hasta donde puedas “leer”, claro.
Ah, sí. Entre las nuevas ocupaciones a las que me dedico desde el inicio del curso está la de ser cantante en un grupo. En mi familia somos muy musicales y estaba acostumbrada a cantar en grupos folclóricos gallegos o en casa, pero llevaba un tiempo cantando solamente en la ducha y me parecía un desperdicio. Puse un anuncio en Internet y me respondieron unos chicos muy majos de por aquí cerca que tocan funk, soul y reggae. Nos llamamos The Bandicoots y pronto daremos nuestro primer concierto con ese nombre. Yo intento esmerarme y transmitir, como hago en gimnasia; la crítica y el respetable ya dirán qué les parece.

Antes hice mención al día que visité tu club. Quienes siguen habitualmente este espacio recordarán mi reportaje sobre el estado de las instalaciones del Ximnasia Pontevedra. ¿Ha cambiado a mejor algo desde entonces?
Más bien a peor: con la llegada de las lluvias torrenciales vuelve a llover dentro de los pabellones. En ocasiones llueve casi tanto dentro como fuera y si estoy exagerando es por muy poco. Es tan obvio que espero que pronto tomen nota y lo arreglen en condiciones.

Pero a pesar de todo esto, además de tu aportación en la artística, el año para tu club y sus componentes ha sido bastante bueno, ¿no?
Sí, ahora nuestro club se centra sobre todo en la gimnasia acrobática y en trampolín y en ambas disciplinas se han conseguido muy buenos resultados no sólo en Campeonatos y Copas de España sino también en Campeonatos de Europa y Copas del Mundo. Nuestro entrenador principal: Pablo Hinojar, es el seleccionador nacional de gimnasia acrobática, pero no por eso deja de entrenar otras disciplinas.
Hace unos días nuestros dos tríos femeninos participaron en el Campeonato de Europa y en los Juegos Europeos por edades de gimnasia acrobática respectivamente, y dentro de unos días nuestros mejores trampolinistas participarán en los Campeonatos del Mundo y en los Campeonatos del Mundo por edades de trampolín y tumbling. Y yo entreno codo con codo con todos ellos, es un honor para mí.
El club se merecería mejores condiciones, pero al mismo tiempo, yo diría que la falta de medios nos ayuda a valorar lo que tenemos y a centrarnos más en lo que hacemos.

Hablemos ahora de los recientes campeonatos mundiales de artística, en Tokio. En ellos nuestros equipos masculino y femenino han conseguido plaza para el Test Event o Preolímpico de enero. ¿Cómo has visto la actuación de los nuestros?
De las chicas solamente he podido ver vídeos de los entrenamientos en Tokio. Por lo visto hubo fallos, pero creo que fue más bien cosa de nervios que de no tener preparados los ejercicios.
Los chicos tuvieron también algunos fallos que a mí me dieron la impresión que se produjeron por exceso de confianza. Es cierto que son buenos y entraba dentro de lo posible clasificarse directamente, pero la competencia era muy alta. Puede ser cierto que los jueces estuviesen especialmente duros con los españoles y eso les bajase un poco la moral, pero que yo sepa nunca han estado a nuestro favor, así que supongo que si se centran en el “al enemigo, ni agua” y en la próxima ofrecen los ejercicios sin fallos como ellos saben hacerlos, arrasarán, porque tienen muy buenos ejercicios.

¿Y el futuro? ¿Crees que lograrán la clasificación olímpica?
Por cómo he visto que trabajan y por su evolución, las chicas se lo merecen sin duda. Si consiguen crear su propia buena suerte y reciben la justicia que merecen por parte de las jueces, lo lograrán.
De los chicos quizás se esperaba más en estos Mundiales porque suelen tener buenos resultados, pero si se centran en lo que hacen y en hacer sus ejercicios sin fallar no deberían tener problemas en el Preolímpico.
Por Twitter veo que tanto unos comos otros transmiten mucha determinación, así que nadie podrá acusarlos de no poner todo su empeño en conseguirlo.

En Londres habrá una “máquina”, Kohei Uchimura, que puede completar un ciclo inmejorable: tres títulos mundiales y el oro olímpico.
Hemos visto también que comete errores tontos y es tan humano como cualquiera, pero sabe sobreponerse y crecerse en los momentos clave. A mí me resulta muy agradable de ver: tiene la técnica, la dificultad y el carisma. Se merece el oro olímpico, y los Juegos Olímpicos se merecen un espectáculo como Uchimura.

En féminas, el año pasado surgió Mustafina –desgraciadamente lesionada ahora-, éste Komova y parece que vienen más arreando fuerte. ¿Puede acercarse –que no igualar- definitivamente Rusia a los tiempos gloriosos de la URSS?
Para mí, en estos dos últimos años Rusia ha superado a la URSS en la maestría con la que han combinado las exigencias del código actual con la parte “artística” del nombre de este deporte, y todo en un momento en el que la competencia es brutal. A mí me encanta verlas y ver que vuelven a ganar. Quizás no consiguen tantas medallas como en tiempos disfrutábamos los que seguíamos a los equipos soviéticos de gimnasia, pero ahora las circunstancias son muy distintas. También me gusta mucho ver que gimnastas de otros países siguen estas tendencias que está marcando Rusia.

Sin dejar el mundial, metámonos en asuntos algo más espinosos. A nadie se le escapa que ha sido un campeonato con una gran dosis de controversia, como demuestra el cuanto menos polémico desenlace de la final femenina.
Las dos gimnastas estaban muy igualadas y en la última rotación Komova incurrió en fallos que tienen deducciones altas según el código actual, nos parezca razonable o no, con lo que se adelantó Wieber justamente en mi opinión, si he de jurarlo sobre el Código de Puntuación 2009-2012. El resultado en sí (y después de ver la competición varias veces, para asegurarme) me pesa mucho, casi tanto como a Komova, porque tiene una gimnasia muy bonita de ver.
A mí me alegró muchísimo el oro de Afanasyeva en suelo. Además de que el ejercicio en sí me parece precioso y en la final ella puso todo su empeño en hacerlo bien, Afanasyeva es una gimnasta que me gusta mucho a pesar de ciertas carencias técnicas y esa tendencia suya a hundirse ante la adversidad.

Y, aunque cierto es que nos ofrecieron la posibilidad de ver las finales en directo por la web, no digamos de la cobertura de nuestra muy querida televisión pública… da toda la sensación por momentos de que la gimnasia es el deporte perfecto para rellenar huecos.
Hace ya años que la gimnasia es tratada como relleno sin importancia en los medios de comunicación de este país. Hubo una época a finales de los ochenta y principios de los noventa en la que se ponía mucha gimnasia por la tele, pero fue como un oasis en el desierto. A mí lo que me sorprende a veces es que algún periodista demuestre desconocer la diferencia entre gimnasia rítmica y artística. No suele pasar así con el fútbol americano y el europeo, por ejemplo, lo cual demuestra la desidia con la que tratan otros deportes, y no entiendo por qué. Yo ya ni me enfado, estoy tan acostumbrada a buscarme la vida por otros canales que ni me molesto en enfadarme, aunque debería, como buena aficionada a la gimnasia y pagadora de impuestos que soy.

Supongo que estarás un poco hasta la coronilla tanto de la entrevista como del entrevistador, así que vamos finalizando. Ya que Sevilla te ha dado bastante suerte en 2011, ¿te veremos de nuevo por la capital andaluza en 2012?
¡Qué voy a estar hasta donde dices…! Me encanta que me ofrezcan exponer mis opiniones gimnásticas públicamente en medios distintos a mis propias webs. Espero que después de leerlas no mucha gente me “desamigue” en Facebook, pero es un riesgo que siento que vale la pena correr. 😉
Si me invitan a algún campeonato que se celebre por Sevilla y las circunstancias lo permiten, yo voy y participo encantada. Será un placer volver.

Muchas gracias de nuevo, Cristina. Te deseo toda la suerte del mundo para este año y los posteriores en todas y cada una de las facetas de la vida.
Muchas gracias a ti, Víctor, por todo el apoyo que me brindas. Lo mismo te deseo a ti y también a todos los que se han detenido a leer mis disquisiciones metafísicas sobre la gimnasia y lo humano 😉

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