El “cambio de ciclo” aún debe esperar


Han pasado ya algunos días desde que se jugara el clásico por excelencia de la liga española, pero hasta hoy no había tenido la oportunidad de redactar y publicar mis valoraciones particulares sobre el mismo. Siento no ser demasiado original, pero éstas no van a diferir demasiado con respecto a lo que se ha dicho en la mayoría de los medios de comunicación neutrales.

Porque mis ojos vieron lo mismo que el resto de los mortales, incluídos los madridistas que no se dejaron llevar por el fervor a sus colores. El Barça, sobre todo en la segunda parte, le metió, una vez más, un “meneo” de campeonato a un Madrid que, no obstante, terminará el año como líder si puntúa el sábado en Sevilla.

Señor Mourinho, el triunfo blaugrana del sábado jamás se debió a la suerte, y usted lo sabe perfectamente aunque tuviera que hacer todo lo posible para ocultar la abrumadora superioridad de los jugadores sobre el campo y del tándem Guardiola-Vilanova (me alegro un montón por la progresiva recuperación de “Tito”) en la táctica.

Un repaso basado en el habitual trato exquisito al balón; en la flexibilidad del banquillo para hacer cambios tácticos y desarbolar al rival; y en la falta de cabeza tanto del portugués para elaborar el equipo (¿Coentrao de lateral derecho? Qué chiste más malo, por Dios) como de los jugadores blancos a la hora de meterse entre pecho y espalda un descompensado despliegue físico en la primera parte, lo que les llevó a caer “fundidos” en la segunda.

Suerte hubo, si acaso, en el 1-2, marcado por Xavi en colaboración con Marcelo, pero en nada más. Bueno, sí: en el gol de Benzema a los 20 segundos, tras un -inusual- error de Víctor Valdés. Pero creo que esta jugada no estaba incluída en el comentario de un técnico que, de ocho enfrentamientos contra su único rival serio, sólo ha sido capaz de ganar uno, en la prórroga y con la gran suerte -porque eso sí que fue una suerte- de encontrar un árbitro tremendamente permisivo con el juego duro que suelen practicar sus muchachos cuando ven juntos el color blaugrana, la “senyera” y la cruz de Sant Jordi.

La suerte no estuvo en lo que dijo el llamado “The Special One (¿?)” -al que, no obstante, hay que alabarle el deportivo y educado gesto de saludar/felicitar sobre el césped a Guardiola y a Vilanova-; la suerte estuvo en tener a Messi, Xavi, Iniesta, Cesc o Alexis (estos dos últimos, fichajes que juegan por sus méritos, por estar demostrando
ser unos cracks, a diferencia de los blancos); y también en poder contar con este tándem de técnicos capaces de volver loco con sus variaciones, clásico sí, clásico también, a todo un Real Madrid.

El Madrid, que tiene un pedazo de equipo, puede ser campeón de liga incluso sin ganar al Barça; sobre todo si los azulgrana no se centran, y se siguen dejando puntos tontos como los de Getafe o el Sevilla en el Camp Nou (por el penalti fallado por Messi); pero a este paso solamente será capaz de vencerles si a éstos les faltan en el mismo partido Messi, Xavi, Cesc o Iniesta (enorme, pero enorme su encuentro en el Bernabéu); o si se cruzan con el Undiano o el Mateu de turno, árbitros permisivos donde los haya en finales. Y recordemos que, además del torneo liguero, lo más probable es que ambos equipos se vuelvan a jugar también la Champions y la Copa.

Y si Mourinho no rectifica y continúa echándole las culpas al empedrado (que diría el ahora “su” Presidente de Honor), ya puede ir el Madrid rezando para que se dé alguno de estos supuestos… o para que suene la flauta y salga, antes del “choque de trenes”, el equipo sorpresa de turno capaz de “tumbar” a un Barça que, tampoco debemos olvidarlo, el próximo domingo podría proclamarse por segunda vez en tres años campeón mundial de clubes.

¿Quién es capaz de hablar ahora de “fin de ciclo”? Porque éste puede llegar pronto, incluso esta misma temporada; pero, visto lo visto, es algo que parece muy poco probable.

P.D: Señor Mourinho, por mucho que se empeñe ahora mismo su equipo no es líder de la liga, porque que yo sepa no se le ha dado por decreto alguno de los puntos por los que el sábado deberá luchar a brazo partido con el Sevilla en el Pizjuán. Ahora mismo, pese a llevar un partido más, por diferencia de goles el líder es el F.C. Barcelona.

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