¿Por qué en España los cuartos árbitros en cada partido son de inferior categoría con respecto a los principales?


Como creo que todos recordamos, en el Betis-Real Madrid del pasado fin de semana, Iturralde González se lesionó en el descanso y fue reemplazado por el cuarto colegiado, el vasco Sagués Oscoz, árbitro de Segunda División B que, para más inri, fue descendido la pasada temporada por sus nefastas actuaciones en Segunda A.

Sagués completó en Sevilla una actuación llena de errores, entre los que destacaron por encima de todos los dos flagrantes penaltis no señalados a favor del Betis, con los que los verdiblancos podrían haber ganado al gigante blanco. Jorge Valdano afirmó en Carrusel Deportivo, tras la primera de sus decisiones, que el “trencilla” no pitaría nada, para no meterse en líos.

Creo que las palabras del ex jugador y ex entrenador hispanoargentino, de las que tuve conocimiento al día siguiente, no pudieron ser más acertadas. Hasta cierto punto es, si no diculpable, sí al menos comprensible la actitud de Sagués, un pobre hombre al que los avatares del destino colocaron el sábado en primera línea de fuego, en un partido de la máxima categoría con el Madrid presente, y en un choque que, además, se le estaba complicando sobremanera a los de Florentino Pérez y José Mourinho.

El vasco debió estar pensando algo así como “virgencita, virgencita, que me quede como estoy, que no ocurra nada complicado…”; pero no tuvo fortuna. Los líos aparecieron y bien; y Sagués, al que apenas si le iba algo en el asunto ya que jamás va a arbitrar en Primera, optó por lo más cómodo: “esconder” la cabeza bajo la tierra, como los avestruces, máxime cuando las decisiones que debía tomar eran contra el equipo más poderoso -en todos los sentidos, deportivos y sobre todo extradeportivos- del fútbol español. Algo muy humano, si no quieres estar innecesariamente en el centro de la diana mediática. Total, nadie te va a reprochar nada porque todo el mundo sabe cómo has llegado hasta ahí.

No es Sagués el culpable de este desaguisado. Todo esto esconde lo que para mí no es sino una grave carencia dentro de la forma de designar a los colegiados en el fútbol español; una reflexión que no he escuchado en ni uno solo de los numerosos debates futbolísticos que se hacen a nivel nacional en los medios de comunicación; quizás porque el perjudicado el sábado no fue el Madrid.

¿Por qué los cuartos árbitros en el fútbol patrio profesional son colegiados de Segunda División B? Con lo fácil que sería colocar en ese puesto a los de Primera que no tengan que arbitrar el correspondiente fin de semana. En los campeonatos internacionales -Mundial, Eurocopa, Champions, Europa League…- quienes realizan la función de cuarto árbitro son todos ellos colegiados de élite, todos ellos con la escarapela que demuestra su internacionalidad. ¿Por qué no se hace aquí algo similar?

¿Se imaginan lo que llegaría a ocurrir si lo del sábado en Heliópolis hubiera tenido lugar, por ejemplo, en un Barça-Madrid? Claro que se lo imaginan: se habría armado un escándalo monumental. Y no es nada complicado evitar tanto riesgo, tanta diferencia de categoría, y tanto -humano- pasotismo. Hay veinte árbitros en Primera para diez partidos a la semana; y veintidós en Segunda, para un total de once encuentros. Pues ya está: un árbitro principal y un cuarto árbitro por choque, y todos ocupados cada jornada. Y si hay que darles a cada uno dos duros más -o euros, mejor dicho-, pues se les dan, y punto. Fíjense qué solución tan sencilla. El remedio no sería infalible del todo en el sentido de que fallos seguiría habiendo, aunque probablemente bastantes menos.

Pero claro, estamos en España, en la actual RFEF y con el señor Villar de presidente, el mismo que dice que la final de Copa no se fija a principios de la pretemporada porque en España no hay esa cultura. Posiblemente lo que planteo en este humilde artículo no sea sino pedir peras al olmo.

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  1. #1 by Antonio on 7 julio 2013 - 13:58

    Tú artículo, con todos mis respetos, carece de todo sentido común, y no te culpo, puesto que no eres árbitro y hablas con desconocimiento de la materia. Es totalmente imposible hacer lo que tú pides por una sencilla razón, los árbitros tienen que descansar. Me dirás que podrían no hacerlo, como los jugadores. Pues bien, ¿qué hacemos si no hay árbitros? Esta temporada ha habido momentos en los que solo ha habido menos 15 árbitros disponibles, con varias lesiones, varios árbitros castigados en la nevera y con Paradas Romero retirado media temporada por decisión propia. Ya que hablas de Internacionales, te diré que lo que tú dices solo funciona en las máximas competiciones (mundiales, eurocopas)… Para la Champions League y la Europa League, por ejemplo, en las fases de clasificación e inclusive en las fases de grupos ya en competición, el 4º árbitro es un árbitro sin escarapela FIFA. Sí, un árbitro no internacional. Y ya para terminar, ¿cuántas veces sustituye un 4º árbitro al árbitro? Pues te diré que el año pasado solo ocurrió en 1ª con Iturralde y este año solo ha sucedido una vez en 2ª. No añado nada más, solo que Sagués Oscoz ha vuelto a ascender a 2ª, y más que merecidamente…

  2. #2 by Víctor Díaz on 8 julio 2013 - 20:03

    ¿Y tan difícil es que el Comité de Árbitros salga a explicarlo públicamente de forma tan clara y convincente como lo ha hecho usted ahora?

    Gracias por su comentario; si desde la RFEF fueran un poco más comunicativos nos ahorraríamos muchos malentendidos.

(No será publicado)