Archivo Octubre, 2012

Mis conclusiones del Betis 1-Valencia 0


Dieciséis puntos -tres más que el año pasado a estas alturas-, quinto clasificado y, quizás lo más importante, una sensación de equipo sólido más allá de la brillantez, y que es capaz de competir casi en cualquier campo, si no hay “cosas raras”. Eso es lo que ha conseguido el Betis en las nueve primeras jornadas de la liga 2012-2013; especialmente en las tres últimas, en las que ha conseguido siete puntos de nueve posibles, sin encajar un solo gol.

El rival de este último fin de semana no era precisamente un candidato al descenso, por mucho que esta temporada no se esté comiendo una rosca fuera de casa, más allá del inicial empate en el Santiago Bernabéu. El Valencia, un firme aspirante -como siempre- a entrar en Champions, cayó por segundo año consecutivo en el Villamarín gracias al tempranero gol de Salva Sevilla; pero sobre todo, por culpa del partidazo que hizo el Betis, con un fútbol espectacular en la primera parte, y ciertamente sólido en defensa en la segunda.

– Este último aspecto quizás sea, precisamente, lo más positivo no ya del encuentro del sábado, sino de los últimos partidos. Pepe Mel parece haber dado con la fórmula para dotar a su equipo del equilibrio preciso que le hace ser, por lo general, un pelín menos vistoso que antaño, pero mucho más seguro.

La pareja Mario/Paulao se consolida como la más fiable, acompañada en los flancos por Nelson y Álex Martínez. Este último le ha dado al costado izquierdo de la zaga un importante aire fresco, tomando ya definitivamente el relevo de un Nacho tremendamente profesional, pero que ya comienza a acusar su veteranía. Y en el medio campo Cañas -bien junto a Rubén Pérez o, como el sábado, junto al mejorado Nosa-, con su capacidad de liderazgo, está haciendo olvidar definitivamente a un Iriney que, en su nuevo destino granadinista, se debate por no caer en la zona del infierno.

Adrián, el nuevo “cerrojo” heliopolitano. Pese a todo, los jugadores béticos no son máquinas ni unos supercracks: a veces fallan, y otras el cansancio les mina un poco su resistencia. Por ello, otra clave con respecto al pasado más reciente es que el Betis parece haber encontrado, por fin, el sustituto del mítico Toni “Cerrojo” Prats. Desde que el balear abandonara la entidad en 2005, han pasado muchos inquilinos por la portería bética; mas ninguno ofreciendo la sobriedad, la seguridad y la planta de guardameta del canterano Adrián San Miguel. Con sus intervenciones y sus maneras Adrián, titular hace tres jornadas por los avatares del destino, también ha aportado su granito de arena en este gran momento: los dos balones sacados el sábado a Soldado y la buena parada en la falta de Tino Costa lo vuelven a demostrar.

-Hay “vida” más allá de Beñat. No quiero decir con esto que el centrocampista vasco sea prescindible, ni muchísimo menos; sólo que el medio campo ya no está absolutamente desierto cada vez que se ausenta. Salva Sevilla confirmó ante el Valencia -con gol incluido- el paso adelante que había iniciado una semana antes en el Reyno de Navarra, siendo el mejor jugador bético en ataque frente a los “che”. Y Nosa, como ya adelantamos más arriba, parece acercarse cada vez más al jugador que fichó la secretaría técnica; por no hablar de Nono y la pausa que, con su juventud, le supo dar a la situación cuando reemplazó a su compañero almeriense.

Si a ello le unimos el excelente momento de forma que continúa demostrando Juan Carlos desde el extremo, las noticias no pueden ser mejores para el Betis. Cada vez que sea sancionado o, como el sábado, sufra algún problema de salud, la baja de Beñat continuará siendo sensible; pero a partir de ahora estamos seguros de que el centro del campo del Betis se encuentra perfectamente capacitado para, al menos, competir en condiciones ante muchos de los rivales que acompañan a los verdiblancos esta temporada en Primera División, o Liga BBVA, como cada cual prefiera.

Así pues, sin pretender lanzar las campanas al vuelo, se puede decir que el futuro se presenta prometedor para Mel y sus muchachos. Probablemente no para jugar en Europa -ya veremos, no obstante-, pero sí para lograr la permanencia de manera un poco más holgada aún que en el pasado curso. Y ahora viene también la Copa; un torneo en el que el Betis ha quedado incluido en la parte menos complicada del cuadro. Una buena oportunidad para, como en 2011, volver a llegar lejos en un torneo siempre interesante e ilusionante.

,

No hay Comentarios

D´Artacan alcanza la treintena


Hoy es una efeméride muy especial para una serie clásica donde las haya de la animación en España. El 9 de octubre de 1982 -hace justo 30 años– TVE emitía el primer capítulo de D´ARTACAN Y LOS TRES MOSQUEPERROS, la tercera serie producida y realizada por la BRB Internacional -junto a la Nippon Animation, de Japón- después de Ruy, el pequeño Cid (1980) y de Fútbol en acción (1981).

D´Artacan constituyó posiblemente el primer gran éxito mundial de la BRB, siendo la predecesora de otras como La vuelta al mundo de Willy Fog o David el Gnomo. La adaptación para niños -y, en el fondo, también no tan niños, con perros -y otros animales- antropomorfos y en 26 episodios- de la conocida novela de Alejandro Dumas Los Tres Mosqueteros, ha triunfado en lugares tan diferentes como Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal, Japón y Estados Unidos -de un total de más de cien países-, donde ha recibido distintos galardones, como la Medalla de bronce en el Festival de Cine y Televisión de Nueva York o el Premio TP a la serie infantil más popular. Leer el resto de la entrada »

No hay Comentarios

Ryder Cup 1997: “Seve” Ballesteros capitanea el triunfo europeo en Cádiz


MI PARTICULAR MEMORIA DEPORTIVA (39)

Es inevitable, después de la épica remontada del equipo europeo en la última Ryder Cup y del colectivo homenaje póstumo al gran Severiano Ballesteros, recordar que un día la competición más importante del golf mundial se celebró en España, y que a Europa la capitaneó nuestro “Seve”, para muchos el mejor jugador de siempre en este legendario torneo.

En 1997 -del 26 al 28 de septiembre- la Ryder salió por vez primera -siendo Europa la anfitriona- de las islas británicas, siendo designado para tal honor el Club de Golf de Valderrama, en Sotogrande (Cádiz); y Ballesteros, ya en la etapa previa a su retirada, fue nombrado capitán del bloque continental. El golf europeo quiso homenajear a un jugador, el cántabro, venerado hasta la saciedad en el Reino Unido, concediendo a España la organización de la Ryder, y a él mismo la capitanía del equipo en una edición calificada como “la Ryder de Seve”.

Fue una edición memorable, en la que Europa logró retener el trofeo conseguido dos años antes al vencer a Estados Unidos por 14,5 a 13,5. El equipo norteamericano, con Tom Kite a la cabeza, presentó una alineación absolutamente envidiable, que parecía que iba a recuperar la Ryder hicieran lo que hicieran los europeos.

Fred Couples, Davis Love III, Mark O’Meara, Phil Mickelson, Justin Leonard, Tom Lehman, Brad Faxon, Jeff Maggert, Lee Janzen, Jim Furyk, Scott Hoch, y la joven superestrella Eldrick “Tiger” Woods -vencedor más joven de la historia en el Masters de Augusta- formaban un elenco de superestrellas, a los que se oponían los españoles Chema Olazábal y Nacho Garrido, los ingleses Nick Faldo y Lee Westwood, los suecos Per-Ulrik Johansson y Jesper Parnevik, el galés Ian Woosnam, el norirlandés Darren Clarke, el italiano Constantino Rocca, el danés Thomas Bjorn, el alemán Bernhard Langer y el escocés Colin Montgomerie, todos ellos grandes jugadores aunque, sobre el papel, inferiores a sus oponentes.

Pero durante los “fourballs” y “foursomes” del viernes y el sábado, nada salió como esperaban los americanos. La estrategia de Seve a la hora de formar las parejas dio un resultado excelente, y Estados Unidos naufragó -nunca mejor dicho, en un lluvioso fin de semana para la provincia gaditana- hasta terminar, en la tarde del sábado, nada menos que cinco puntos por debajo de los europeos. Después de los duelos “dobles”, Europa ganaba por 10,5 a 5,5, siendo ahí donde cimentó su triunfo.

Aunque Seve y los suyos todavía iban a sufrir. La enorme calidad de los jugadores norteamericanos salió a la luz, así como su espíritu patriota -algo en los que quizás sólo Francia se les puede acercar-, en los partidos individuales del domingo. Estados Unidos fue sumando puntos uno detrás de otro, llegando a colocarse casi a la par que los anfitriones; pero las cuentas les fallaron con su número 1. Tiger Woods cayó contundentemente (derrota por cuatro hoyos con dos por disputarse) ante Constantino Rocca, y dejó la Ryder a tiro para Europa, que sentenció el título con el triunfo de Bernhard Langer (2&1) sobre Brad Faxon.

Así pues, Estados Unidos no logró culminar su remontada, y Europa retuvo la Ryder dos años más al imponerse por el apretado resultado de 14,5 a 13,5. Seve, emocionadísimo, tuvo el honor como capitán de levantar, por quinta vez para el golf europeo, la Ryder Cup en su propio país. Fue su último servicio en una competición en la que él, participando de alguna manera en las cinco victorias, contribuyó sobremanera a hacerla grande de verdad, especialmente para el golf del “viejo continente”.

, ,

No hay Comentarios

Épica y heroica remontada en memoria de Seve


Europa volvió a ganar la Ryder Cup. Y lo hizo tras remontar, en Chicago, cuatro puntos de desventaja (10-6) sobre Estados Unidos en una jornada final, la de los individuales de ayer, que pasará a los anales como la más memorable en la historia de la competición más especial y legendaria del golf mundial.

Un triunfo (14,5 a 13,5) que tuvo una dedicatoria muy especial, para todo un grande de este deporte en general y de la Ryder en particular como nuestro Severiano Ballesteros, para cuya memoria iba lo que ocurriera en esta edición -primera tras su fallecimiento del pasado año-, y cuyo espíritu estuvo presente desde el primer día, pero muy especialmente en la tarde de ayer.

No es la primera vez que se remonta una desventaja tal el último día; no en vano, en 1999, Estados Unidos hizo lo propio levantando un resultado parcial exactamente igual que el de este año, aunque a favor de los europeos. Pero entonces los norteamericanos, como en 2012, jugaban en casa y desplegaron todas las estratagemas posibles, desde la enorme calidad de sus jugadores hasta los gritos inhumanos de los espectadores, que se saltaron todas las reglas no escritas -y alguna de las que sí lo están- y que intimidaron a los golfistas del viejo continente, incapaces de soportar la presión. Lo de este fin de semana ha sido, como se suele decir, contra viento y marea.

Aquel año, Chema Olazábal fue protagonista directo del desastre al perder el partido decisivo ante Justin Leonard; ahora el vasco, desde su puesto de capitán europeo -con la ayuda de Miguel Ángel “el Pisha” Jiménez como vicecapitán-, ha sido uno de los principales responsables de la remontada, y el que más se ha emocionado de todos a la hora de acordarse de su maestro y mentor. El nombre de Seve, sus fechas de nacimiento y muerte y cinco estrellas correspondientes a sus cinco Ryder Cup -cuatro como jugador y una como capitán, la “gaditana” de 1997- rezaban en las bolsas de los jugadores y, ayer, también en la vestimenta, azul marino y blanca, como a él le gustaba.

Never say never” -“nunca digas nunca“-, decía Ian Poulter en Sky Sports tras consumarse la victoria, y a fe que ayer quedó demostrado una vez más. El inglés, que para muchos es el sucesor natural de Seve en carisma y comprensión de lo que significa la Ryder Cup, fue la pieza clave al ganar sus tres puntos, entre ellos el individual frente a Webb Simpson, por tan sólo un hoyo de ventaja.

Poulter fue el segundo europeo en salir, tras su compatriota Luke Donald, que se deshizo de Bubba Watson por dos hoyos de renta y sólo uno por disputarse. Olazábal, con un criterio excelente, colocó a sus mejores hombres en los partidos iniciales para intentar concebir esperanzas de remontada, y la jugada le salió perfecta. El número uno mundial, Rory McIlroy, logró su punto (2&1) sobre Keegan Bradley; Rose derrotó por un hoyo a otro peso pesado como Phil Mickelson, mientras Lawrie arrasaba (5&3) a Brandt Snedeker.

SERGIO GARCÍA, VITAL GANANDO A FURYK

Los americanos comenzaron a sentir la presión por ver cómo el 10-6 logrado en sendas excelentes jornadas de “fourballs” y “foursomes” se iba esfumando; y de nada sirvieron las victorias de los Johnson sobre el novato Nico Colsaerts -gran Ryder la del belga- y McDowell, porque el vital punto conseguido por Sergio García ante Jim Furyk (un solo hoyo arriba, remontando la desventaja que llevaba en el 17) ponía a Europa por vez primera por delante (12-13), y a tan sólo un punto no de ganar, pero sí de retener la Ryder Cup como último campeón en caso de empate. Entre medias, el “resucitado” Lee Westwood se redimía de su nefasto juego por parejas con un convincente triunfo (3&2) sobre Matt Kuchar.

La derrota, previsible, de Hanson sobre Duffner (uno abajo), dejaba la competición empatada a 13, a falta de los duelos entre Martin Kaymer y Steve Stricker, y entre Francesco Molinari y Tiger Woods. Ambos partidos estaban empatados a falta de dos y tres hoyos, respectivamente, y la tensión se mascaba en la ciudad más importante del estado de Illinois. Cuatro jugadores sin una sola victoria en el juego por parejas.

Kaymer tomó ventaja en el 17 sobre un Stricker al que le pudo la presión; y en el 18 dispuso de dos “putts” para asegurarse el par -Stricker jamás haría birdie-, ganar el partido y llegar al ansiado punto 14. Pero el alemán, sorprendentemente, pateó pésimamente y sintió, por momentos, todo el peso de la responsabilidad cuando Stricker embocó para hacer el par. “Tiger” ganaba por uno a Molinari al acabar en el 17, así que del segundo “putt” de Kaymer dependía casi toda la Ryder para Europa; pero éste, ahora sí, acertó y la euforia se desató entre los componentes del equipo europeo, empezando por el propio Kaymer y terminando por un más que emocionado Olazábal.

Para mayor gloria europea, “Tiger” -una vez más el gran derrotado de un torneo que no se le da nada bien- falló en el hoyo 18 concediéndole el empate a Molinari, con lo que el golf continental no sólo retuvo la Ryder Cup, sino que además la ganó con todas las de la ley, consumando por completo la remontada hasta llegar a los 14 puntos y medio, uno más que Estados Unidos. Por nuestro Seve, que a buen seguro asistió feliz desde el cielo a una jornada histórica para el golf europeo y mundial.

, ,

No hay Comentarios