Tragedia (y celos) de un gran Otelo



CRÍTICA TEATRAL

OBRA: OTELO
AUTOR: William Shakespeare
COMPAÑÍA: Noviembre Teatro
REPARTO: Daniel Albaladejo, Arturo Querejeta, Cristina Adua, Fernando Sendino, Isabel Rodes, Héctor Carballo, José Ramón Iglesias, Francisco Rojas y Ángel Galán
VESTUARIO: Lorenzo Caprile
ESCENOGRAFÍA: Carolina González
ILUMINACIÓN: Miguel Ángel Camacho
MÚSICA: Ángel Galán y Eduardo Vasco. Adaptación musical a partir de R. Schuman y A. Scriabin
VERSIÓN: Yolanda Pallín
DIRECCIÓN: Eduardo Vasco
LUGAR: Teatro Lope de Vega (Sevilla)
DÍA: 7-2-2014
DURACIÓN: Aproximadamente un par de horas
CALIFICACIÓN: * * * * (Sobre 5)

Desdémona (Cristina Adua) y Otelo (Daniel Albaladejo)Hay quien dice, según diversas críticas y opiniones que han podido llegar a mis manos, que el OTELO versionado por Yolanda Pallín y dirigido por Eduardo Vasco para Noviembre Teatro es el mejor montaje del director madrileño en toda su carrera.

No voy a entrar en si eso es cierto o no porque, además, es realmente complicado hacer semejante determinación vista la cantidad de excelentes trabajos que están presentes en su currículum; pero lo que sí es verdad es que tanto Vasco como Pallín -versión con cambios puntuales pero notorios, aunque sin alterar alterar la esencia de la historia- han captado perfectamente el espíritu de uno de los grandes clásicos universales de Shakespeare.

La tragedia del moro general veneciano, posiblemente el paradigma -o uno de ellos- en el teatro mundial de los celos y de la falta de escrúpulos a la hora de intentar llegar al poder, aparece perfectamente conducida por un director que está apostando fuerte por el genio inglés -ya presentó, hace un par de años, su Noche de Reyes– para su nueva andadura en la compañía creada hace algo más de una década por él mismo.

Los dos protagonistas principales: Otelo (Daniel Albaladejo) y Yago (Arturo Querejeta)Y, a su vez, también por su elenco clásico, al menos en su base principal. Ello le permite al público disfrutar de un bello mano a mano entre el más que consolidado Daniel Albaladejo -de facto uno de los grandes de la escena española contemporánea-, y la ya clásica maestría de un veterano que, como los buenos vinos, sigue mejorando con el paso del tiempo: Arturo Querejeta.

Decía Albaladejo, en una entrevista concedida recientemente a Radio Amisose, que daría un ojo de su cara por actuar en The Globe. Comparto su deseo; porque si el Otelo actual ya es de por sí de lo mejor que el cartagenero ha hecho en su carrera, el grado extra de inspiración que tendría al darle vida en el mítico teatro londinense sin duda convertiría su actuación en algo rayando lo antológico.

Y qué decir de Querejeta… el perfecto Yago, el personaje que lleva el peso de la historia tanto o más incluso que el propio Otelo, manejando los hilos y urdiendo la tela de araña en la que termina atrapando a su superior para ejecutar su particular venganza. Después de la vis cómica mostrada en Noche de Reyes, Querejeta vuelve a poner de manifiesto su excepcional versatilidad como actor.

El resto del elenco contribuye también a mantener el nivel de la obra. Fernando Sendino (Casio) e Isabel Rodes (Emilia) dan, junto a la joven Cristina Adua (Desdémona) una más que notable réplica a los dos protagonistas; ayudados por un aceptable Héctor Carballo (Rodrigo); por los “desdoblados” Francisco Rojas (Dux de Venecia y Ludovico) y José Ramón Iglesias (Brabancio y Montano); y por la siempre oportuna música al piano de Ángel Galán.

Todo ello, como ya es clásico en Eduardo Vasco, con un minimalismo escenográfico que deja todo el protagonismo a los artistas para que, sin duda, cada cual dé lo mejor de sí. Una medida, una vez más, acertada por parte del madrileño. Porque así, la calidad de quienes se encuentran sobre las tablas (y esta vez también puntualmente entre el público) no hace sino brillar como es debido.

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  1. #1 by Jaspe_helado on 12 febrero 2014 - 22:02

    CAS:

    Maravilloso Otelo, maravillosa Noviembre.
    Me alegro de haber dado tanta lata a nuestros conocidos para que no se perdiesen la obra, y haber podido compartir ese viernes shakesperiano con muchos de nuestros amigos teatreros, porque todos quedamos encantados con la obra y enamorados de Albaladejo.
    La pareja de la noche, Albaladejo-Querejeta, inigualable. Estos van de bien en mejor. Hace ya nueve añitos que los vimos por primera vez sobre las tablas, y han sido muchos sus montajes disfrutados juntos, Vic (El castigo sin venganza, La estrella de Sevilla, Noche de reyes, El pintor de su deshonra, El curioso impertinente, y pinceladas del Don Duardos de nuestra querida Ana Zamora), pero Otelo ha marcado un antes y un después, nos arrancó un sevillano “olé” a los allí presentes y deberíamos haber llevado sombrero para quitárnoslo.
    Maravillosa y sorprendente Isabel Rodes. Siempre la había visto en papeles secundarios, pero a este secundario ha sabido darle un protagonismo inesperado, y entra en mi lista de favoritos (Sanchis-Albaladejo-Mencía-Querejeta-Pedroche).
    Muy buena (aunque algo breve, para mi gusto) tu crítica. Pero después de la maravillosa entrevista a Albaladejo, poco más quedaba por decir.
    Espero que pronto podamos disfrutar de esta maravillosa compañía, y, por supuesto, del nuevo protagonista de “La lengua en pedazos” (Albaladejo).

  2. #2 by Jaspe_helado on 12 febrero 2014 - 22:04

    pd: sé que repito “maravilloso/a” en exceso, pero es un acto reflejo e inevitable: OTELO-MARAVILLOSO:

  3. #3 by Esperanza on 12 febrero 2014 - 22:09

    Permítaseme decir que la réplica que da Desdémona no es la que esperaba. El personaje de Emilia tiene mucha más fuerza que la propia co-protagonista, pero para gustos, los colores. E lo demás, te doy la razón. Las obras del inglés nunca me llamaron la atención, a pesar de mi amor por los clásicos, con los que he aprendido a leer y a “filologar”, pero estoy segura de que si veo más versiones de Vasco y Pallín, terminaré enganchándome a Shakespeare. Se escuchan aplausos para Otelo. Enhorabuena.

  4. #4 by Jaspe_helado on 12 febrero 2014 - 22:53

    CAS:
    No sabemos si le faltaba fuerza a Cristina o a Desdémona. El caso es que, en comparación con la Emilia de Isabel Rodes, se quedaba algo justita. Dulce, cándida y aniñada, la perfecta Melibea, pero, ¿es así la Desdémona de Shakespeare? Me faltan datos, soy más de Hamlet.
    Yo sé, Espe, que te quedaste prendada del discurso de Emilia en el que justifica el comportamiento femenino como contrapunto al previo comportamiento masculino para con nosotras. Mentiras, engaños e infidelidades como respuesta a los mismos pecados. Mi libro de “El castigo sin venganza” lleva la marca de mi Casandra (Clara Sanchis), pues ella me escribió en sus primeras hojas: “por las mujeres que luchan”. Emilia, sin duda, es una de estas mujeres. Desdémona, no.

  5. #5 by Rafa on 13 febrero 2014 - 20:39

    El mejor papel de Arturo Querejeta, en mi humilde opinión. A mí sí me ha gustado Desdémona.

(No será publicado)