Archivo etiqueta Betis

Que no se repita más… o, al menos, que tarde


Se acabó, por fin, la pesadilla. El pasado domingo el Real Betis Balompié no sólo confirmó matemáticamente su retorno a Primera División tan sólo un año después del ignominioso descenso de la pasada temporada, sino que también certificó su vuelta a la élite como campeón de la categoría de plata, dos semanas antes del final de la liga..

Ochenta y cuatro puntos, seis más que el Girona (a quien gana el “average” particular) y ocho más que el Sporting de Gijón, después de un tremendo parcial conseguido tras la destitución, allá por finales del pasado noviembre, de un Julio Velázquez con el que los verdiblancos llevaban camino de echar raíces en Segunda.

1432508673_139465_1432508799_noticia_normalAfortunadamente, ya todo eso ha quedado atrás; y mientras los demás siguen “matándose” por los dos lugares restantes de ascenso (uno directo, y otro vía play-off) y por evitar la caída en Segunda B, en el Betis es el momento de comenzar a planificar una verdadera apuesta de futuro entre los grandes del fútbol español.

Vaya por delante que, mientras que no haya dictamen definitivo sobre el caso de las acciones de Lopera, sobre el club siempre pesará esa espada de Damocles que hace que, en cualquier momento, todo esto vuelva a dar un giro radical si vuelven Lopera u Oliver, y pesan más los supuestos caprichos personales de cada uno. Pero, ahora mismo, a diferencia de hace cuatro años, sí que parece haber una base organizativa sobre la que dar pie a un moderado optimismo.

A diferencia de hace cuatro años, el Betis cuenta tanto con un presidente (Juan Carlos Ollero) como con un director deportivo (Eduardo Maciá) al menos con experiencias positivas en sus respectivas parcelas dentro de un club deportivo, lo que no ocurría ni con Miguel Guillén ni con Vlada Stosic. Son ellos dos, especialmente el segundo, quienes deben encargarse de realizar un proyecto ilusionante, empezando por mantener la base que ha llevado al club de las trece barras a recuperar de inmediato la categoría perdida.

¿Cuál es esa base? Muy sencillo: comencemos por el entrenador, el “santo” Pepe Mel; un hombre que, con sus defectos y sus virtudes, ha demostrado una vez más ser el hombre propicio para llevar esta nave que, sin él a los mandos, se iba irremisiblemente a pique. No me importan los resultados del técnico madrileño (y otrora goleador bético) en otros clubes: sólo sé que el Betis, con él, lleva ya dos ascensos, una permanencia relativamente cómoda y una clasificación europea, poniendo en solfa que el vergonzoso descenso de 2014 hubiese llegado a producirse porque, en el momento de su destitución, el equipo era malo pero no estaba ni mucho menos muerto.

Después, la pareja de delanteros, Rubén Castro y Jorge Molina, los “Zipi y Zape” de al final de La Palmera; aquellos que llegaron con Mel hace cinco años y que se han convertido en uno de los mejores dúos atacantes de toda la historia bética. El primero, máximo goleador histórico del club, se hará con el “Pichichi” esta temporada; el segundo, desde el regreso del técnico, está batiendo récords personales. Ellos dos, Vincenzo Rennella y otro delantero más que llegue (no olvidemos que Rubén, para su desgracia y la del Betis, está involucrado en un proceso personal que no sabemos cómo va a terminar) deben ser los componentes de la punta del ataque dentro de la plantilla del Betis.

Y, por último, el ojalá que futuro crack, y el defensor de la portería. La apuesta por Dani Ceballos debe ser clara: el joven mediocampista es aún un melón por calar debido a su juventud, pero su rendimiento en Segunda nos hace pensar que con madurez, bien pulido y un poco de suerte, el Betis puede tener ahí a un jugador que marque diferencias. De ahí que merezca la pena apostar por él. Y, con respecto al cancerbero, no es que Adán sea el mejor portero de Primera (de hecho a mí me gustaba mucho más Adrián, a quien nunca jamás se le debió dejar marchar), pero sí es bastante bueno para un equipo como el Betis; más con la dificultad que suelen tener los verdiblancos para encontrar un buen inquilino de la portería desde la marcha de Toni Prats.

A partir de ahí, la papeleta para Maciá es la de saber manejar el presupuesto del que dispondrá para dar un buen número de bajas y acertar con las correspondientes incorporaciones. A nadie que haya seguido al Betis esta temporada se le escapa que, como mínimo, han de venir dos defensas, dos centrocampistas y un jugador de banda, más el delantero antes mencionado; y creo que todos tenemos en mente los nombres que deberían salir porque ya han demostrado que no valen para Primera División.

Todo ello para intentar evitar que lo que ya ha sucedido un total de once veces, es decir, bajar a Segunda, vuelva a suceder. O al menos, ya que conociendo la centenaria historia bética creer que nunca más se va a descender no entra dentro de lo viable ni verosímil, para que la próxima visita a Segunda División tarde una notable cantidad de años en producirse. Por masa social es lo mínimo que debería exigirse.

,

No hay Comentarios

El regreso del Eurobetis


Hace dos años, tras lograr el ascenso, dije, un poco a modo de bravuconada a pesar de ser rigurosamente cierto, que últimamente, cada vez que el Betis volvía a la Primera División, la temporada siguiente se clasificaba para jugar en Europa. Así había venido sucediendo en las temporadas 94-95 y 2001-2002. Esta vez, sólo ha tardado un año más, porque el Betis volverá a pasear las trece barras verdiblancas por el continente europeo la próxima temporada.

El Betis, de nuevo equipo europeoCon el empate del pasado sábado en el campo del Levante, el equipo heliopolitano ha puesto un buen broche a una temporada sobresaliente, en la que sólo el corto número de efectivos en determinadas zonas como el medio campo ha impedido que incluso haya estado más cerca de un logro todavía mayor que el del pase a la Europa League, merecidamente logrado con el séptimo puesto final -56 puntos- en la liga.

Es la décima vez en su historia que el Betis se gana el derecho a jugar un torneo continental; la primera desde aquella histórica y memorable campaña 2004-2005, la de la clasificación para la Champions -luego también jugaría la UEFA, después de quedar tercero en su grupo- y la segunda Copa del Rey. Ahora, sólo hay que estar pendiente de ver qué le dice el TAS al Málaga para saber si el Betis necesitará jugar una o dos eliminatorias antes de entrar en la fase de grupos de la segunda competición internacional del “viejo continente”.

Rubén Castro (18 goles) y Jorge Molina (13): una de las mejores parejas de Primera DivisiónHablaba de la cortedad de la plantilla, y es cierto, aunque como atenuante hay que resaltar el importante número de pequeñas lesiones que han sufrido todos aquellos, a excepción del menos brillante pero más luchador Beñat -los Cañas, Rubén Pérez, Salva Sevilla o la última, de Nosa-, encargados bien de la destrucción, bien de la creación de juego. También los zagueros, aunque ahí el bloque sí que ha tenido las espaldas bastante bien cubiertas.

El equipo, en general, ha llegado muy justo al tramo final, como bien se ha podido ver en los dos últimos partidos fuera de casa. En Mallorca no falló tanto la actitud como el fuelle; y en el Ciutat de Valencia, tres cuartos de lo mismo, lo que no le permitió al Betis desplegar las fuerzas suficientes como para ir a por la sexta plaza y entrar así, automáticamente, en la última ronda previa a la liguilla.

Pabón, la gran incorporación del mercado invernalNo obstante, el lógico bajón en la segunda vuelta, después de una primera casi impecable, estaba o debía estar en los planes de todos aquellos béticos que supieran mínimamente de fútbol; aunque a nadie se le escapa que, para afrontar tres competiciones, harán falta mucho más que los Chuli, Cedric, Andersen o el ex madridista Juanfran para reemplazar a los Cañas, Adrián -baja muy sensible la del mejor portero que ha encontrado el Betis desde Toni Prats-, los cedidos Pabón, Campbell o Juan Carlos; y casi seguramente también Beñat.

Y Pepe Mel, el gran artífice desde la banda de este éxitoPero antes de meternos en planificaciones y en evaluar lo que debe o no hacer el Betis para que no le ocurra lo de otros años “europeos”, dejemos unos días para que la afición disfrute de lo que ha sido un resultado extraordinario, en el que sin duda ha jugado un papel decisivo la “pareja de oro” compuesta por Rubén Castro y Jorge Molina -31 tantos entre los dos; el último, el golazo del alcoyano en Valencia-, y complementada por Dorlán Pabón, el delantero colombiano que sustituyó en la plantilla a Jonathan Pereira en el mercado invernal, y que ha marcado ocho goles como otros tantos soles en cuatro meses antes de irse a jugar a México, salvo improbable pago de ocho millones al América, club al que el Parma lo traspasó antes de mandarlo cedido a Sevilla.

Y todo ello, con un capitán general, Pepe Mel, que acaba de renovar hasta 2017 y que se ha convertido en el mejor entrenador de la entidad verdiblanca desde los tiempos de Lorenzo Serra Ferrer. Mel, que está completando una trayectoria impecable en el mismo equipo donde más destacó como goleador en sus tiempos de jugador en activo, ha cumplido el primer gran objetivo con el que regresó a Heliópolis: entrenar a un Betis europeo. Ahora, tal y como reconoció ayer, su sueño es conseguir lo mismo que el hoy caído en desgracia dueño del Mallorca: jugar la Champions y ganar un título con el Betis. Una barbaridad a día de hoy, sí; pero también lo era pensar en jugar en Europa hace tres años, con el equipo en Segunda y en plena descomposición general. Sin dejar de poner los pies en el suelo, la sufrida afición verdiblanca se ha ganado el derecho a soñar, y nadie mejor para depositar su confianza en ello que un gran bético y magnífico entrenador como lo está demostrando ser Pepe Mel.

,

No hay Comentarios

Reflexiones (deportivas) del derbi


Gran encuentro el disputado el viernes de pre-Feria por Betis y Sevilla; un derbi en el que hubo absolutamente de todo, hasta el punto de que, a diferencia de lo que suele suceder en este tipo de choques, se convirtió verdaderamente en un partido no ya sólo para los sevillanos, sino enteramente de los que hacen afición. Un duelo de la máxima rivalidad en el que lo mejor, a nivel social, fue la ausencia total de incidentes entre las aficiones de ambos equipos -como he comentado en DIARIO SIGLO XXI– pero que, deportivamente hablando, deja una buena lista de reflexiones.

Pabón eleva en balón sobre Beto para marcar el 1-3. Foto: Reuters– En primer lugar, algo que no se le escapa absolutamente a nadie. El empate a tres, por los motivos que todos imaginamos, dejó un clarísimo sabor a victoria en las filas verdiblancas. Haber levantado un 0-3 -empatando además en el último minuto, muy propio de la idiosincrasia histórica del Betis-, consolidarse un poco más en puestos europeos -Getafe y Rayo perdieron, y los béticos les sacan ya cuatro puntos- y mantenerse seis puntos por encima de su eterno rival en la clasificación son motivos más que suficientes como para que la afición heliopolitana se fuera a la cama con una amplia sonrisa.

– Todo lo contrario que la parroquia nervionense. El Sevilla, tan solvente en el Pizjuán desde la llegada de Emery -aunque siempre con rivales modestos, como los de la zona baja-, continúa siendo una “madre” cuando se aleja de su “bombonera”, lo que le impedirá, si sigue así o si los rivales no se “apajaran” por completo, cumplir con el objetivo europeo. Lo peor para ellos es que la amplia mayoría de la masa social está convencida de que el único culpable del nuevo fracaso de su equipo fue el árbitro; así, sin autocrítica ni nada, lo tendrán difícil para salir adelante porque su calendario de la recta final, aunque no incluya al Barça y al Madrid como sí le ocurre al Betis, no es nada fácil. Leer el resto de la entrada »

,

No hay Comentarios

A “echarla al césped” y trabajar con la tranquilidad merecidamente ganada


El Betis lleva tres partidos sin ganar en la liga, sumando tan sólo un punto de nueve en lo que llevamos de segunda vuelta, merced al empate frente al Athletic, y las dos derrotas consecutivas en dos feudos complicados como Vallecas y el Vicente Calderón. Además, ganó a Las Palmas en Copa con muchos apuros, y recientemente quedó eliminado frente al Atlético de Madrid. Queda claro que el bache, tan lógico como esperado en un equipo que no goza de las excelencias de Barça o Madrid, ha llegado a Villa Heliópolis.

Rubén Castro, como ante el "colchonero" Godín en la foto, parece estar dando un tropezón. Se recuperará, a buen seguro, como todo el Betis.A partir de ahí, no es momento sino de relativizar las cosas, y echarle al asunto un poquito de optimismo razonado, entre tanto pesimismo que parece que se está despertando entre la Sevilla bética, a tenor de ciertas informaciones, crónicas y artículos que están apareciendo en las últimas horas en los diversos medios de comunicación locales.

En primer lugar, en pocas fechas va a quedar mitigado el principal mal de este bajón, o al menos uno de ellos: la cortedad de la plantilla merced, fundamentalmente, a las lesiones sufridas por varios jugadores importantes. Para empezar, Paulao ya está listo para ser utilizado cuando Pepe Mel lo estime oportuno; mientras que en breve los zurdos Juan Carlos y Álex Martínez -dos de los mejores hombres en la primera vuelta- comenzarán a trabajar de nuevo con el grupo, superadas sus respectivas lesiones. Además, la próxima semana Nosa regresará de la Copa de África, con lo que Mel dispondrá de un miembro más en el medio campo, por mucho que el nigeriano hasta ahora no haya dado lo que se espera de él.

Y después, está la tranquilidad que, al menos quien firma este artículo, le ha dejado el partido del domingo en el feudo colchonero. Que sí, que se perdió; que sí, que los dos principales puntales -Beñat y Rubén Castro- están atravesando ahora una cierta crisis -no son dioses, lo recordamos-; que sí, que el juego ofensivo no fue especialmente brillante, ni mucho menos. Pero, a diferencia del día del Rayo, el Betis le echó casta, ganas y mucho esfuerzo, por mucho que ciertos periódicos y radios se empeñen en lo contrario.

Hasta el punto de que el único equipo que le está medio plantando cara en esta liga al grandísimo Barça tan sólo fue capaz de derrotarle en un córner, costándole dios y ayuda crearle ocasiones de gol a Adrián -que no se está viniendo abajo, Santi Ortega, por mucho que te empeñes en meterle presión-. Es decir, el Betis perdió ante el Atlético exactamente por la misma diferencia que su renovadísimo, intensísimo y ahora ilusionantísimo vecino de Nervión, tres días antes en la Copa.

El apocalipsis vaticinado por mis compañeros de mundillo, pues, creo que está lejos de hacerse realidad, al menos a 5 de febrero de 2013. Porque estoy absolutamente convencido de que Beñat recuperará más pronto que tarde su mejor tono físico -y, consecuentemente, su toque y clarividencia-; Rubén Castro volverá a ser el goleador de moda en el fútbol español; y Adrián, además de renovar, mantendrá el excelente nivel mostrado en la mayoría de partidos de esta temporada, incluso en alguno de los de este período repleto, según dicen, de fallos garrafales. Que se lo pregunten al Athletic, por ejemplo. Con ellos, con los Juan Carlos, Álex o, por qué no decirlo, el recién incorporado Pabón, el Betis no llegará a los 34 puntos de la primera vuelta, pero sí completará una buena segunda mitad de temporada.

Ah, y no lo olvidemos: con toda esta catástrofe que ahora mismo está viviendo, el Betis sigue quinto -es decir, en puestos europeos-, con la “zona Champions” a tiro de un punto -oficialmente, ahora mismo sigue en ella por mor de la sanción al Málaga-, y con el descenso nada menos que a quince. Así que por el sur de la ciudad lo único que tienen que hacer es echarla al suelo, y ponerse a jugar; metafórica y literalmente. O, lo que es lo mismo, a trabajar con tranquilidad y con la seguridad absoluta de que, si Mel y los suyos no se vuelven locos, los buenos días regresarán mucho antes de lo que los diversos soportes de información y opinión de la capital andaluza vaticinan, con sus análisis injustificadamente alarmistas, por dedicarles un calificativo moderado y alejado del forofismo que, en ocasiones, muestran más de uno y más de dos. El Valladolid, el próximo lunes, debe ser la primera “víctima” de esta pronosticada -y prevista- recuperación.

,

No hay Comentarios

Un 2012 muy positivo en Villa Heliópolis


Se cierra un año que ha resultado ser tremendamente bueno para el Betis. A pesar de la última y sorprendente derrota en casa ante el Mallorca -en la que, como bien sabemos, además de la tradicional faceta de “Currobetis” tuvo bastante que ver el ¿considerado? como “mejor árbitro de España”, Undiano Mallenco-, el equipo heliopolitano despide 2012 en unos más que merecidos puestos europeos; además de haber sido el quinto mejor conjunto en puntuación a lo largo de los doce meses.

Los goles de Beñat en el derbi del pasado mes de mayo sin duda constituyeron la noticia más feliz de 2012 para los béticos.Y no se puede decir que Pepe Mel y los suyos lo hayan tenido fácil, ni que vayan a disfrutar de un camino de rosas en el futuro. Las limitaciones económicas de un club que, gracias al plan de viabilidad firmado en el verano, está consiguiendo limar poco a poco su deuda, hace que les esté costando bastante poder mantener a algunos de sus mejores valores, casos de Beñat, Cañas y el portero Adrián, una de las revelaciones de la temporada. Por no hablar de la noticia trágica del año: el fallecimiento de Miki Roqué, un duro golpe en el aspecto humano.

Es por ello por lo que todo esto que está consiguiendo el Betis tiene más mérito aún. Con la clase de Beñat, nuevo internacional con España, y los goles de Rubén Castro -20 en todo el año, máximo goleador nacional de la liga española en 2012- como aspectos más destacados, los verdiblancos se han constituido en uno de los equipos más atractivos de la liga gracias a un fútbol eminentemente vistoso de enero a junio; y algo más práctico en los últimos meses del año, pero también más eficaz aún.

La "cresta" de Rubén Castro apareció, en liga, un total de 20 veces en 2012.La afición espera ahora que se mantenga el nivel en el año 2013 que está a punto de entrar; aunque no va a ser sencillo. Si en verano no se consiguió retener a Iriney por sus altas pretensiones, lo mismo está a punto de suceder con los antes mentados Cañas y Adrián. Aunque con los canteranos se podría intentar recurrir a su corazón verdiblanco, lo cierto es que las últimas noticias dejan entrever que, al igual que el ex capitán brasileño del Betis, podrían terminar prevaleciendo las cuantiosísimas ofertas que, según sus señores representantes, les están llegando de otros lares, allende nuestras fronteras.

Será un aspecto en el que Bosch, Guillén y compañía deberán seguir trabajando, pero que si las negociaciones no llegan a buen puerto se deberá asumir, y punto. Aunque fastidie. Como también si algún club se decide a venir en el verano con una jugosa oferta por Beñat, que entrará en su último año. Por ahora, sigamos disfrutando de ellos, y esperando que se consoliden los Vadillo y compañía, que Jorge Molina siga aprovechando los minutos que tiene desde el banquillo, y que Rubén Castro siga con su habitual acierto, y sin problemas físicos.

Si se dan todos estos condicionantes, los béticos pueden confiar de lleno en que su equipo, entre o no en Europa, acabará firmando una gran campaña, y tendrá algo más sencillo continuar creciendo quién sabe hasta dónde. Con o sin Beñat, Cañas o Adrián… aunque con ellos, si siguen manteniendo su rendimiento actual, qué duda cabe que la empresa sería un poco más factible. Por ello, desde este humilde espacio brindamos por un año 2013 igual o mejor para el Betis que el 2012 que vamos a dejar atrás.

,

No hay Comentarios

Betis: ahora a no bajar el pistón


El Betis ha salido muy reforzado del llamado “Tourmalet” de la liga, el doble enfrentamiento ante los dos grandes del fútbol español. Tras derrotar al Madrid y vencer en Riazor, el gran partido hecho el pasado domingo ante el Barça de los récords -en Diario Siglo XXI homenajeo al monstruo Messi por su sideral récord de goles en un año-, pese a perder por 1-2, confirma al equipo de Pepe Mel como uno de los mejores de la competición -siempre en un segundo escalón-, con quince jornadas disputadas.

Mucho más que la derrota por la mínima merecieron los verdiblancos, que pagaron sobremanera los aproximadamente 20 minutos de obnubilación sufridos entre el primer gol del genio de Rosario y la reestructuración general con la entrada de Vadillo. El enorme segundo tiempo realizado -continuación de un gran tramo final del primero- redime por completo a los jugadores béticos pese a no sacar punto alguno, porque los 25 acumulados les mantienen en puestos europeos y, lo que es más importante, lejísimos del descenso.

Pero, por seguir con el símil ciclista, después de pasar la correspondiente pancarta del “Gran Premio de la Montaña” hay que afrontar el “descenso”, a modo de tres duelos aparentemente mucho más asequibles hasta final de año, como son el de Las Palmas de copa -ida de octavos de final-, y los de Balaídos y Villamarín -ante el Mallorca– en liga. Y ahí es donde Pepe Mel deberá poner toda la carne en el asador para concienciar a sus hombres, una vez más, de que si no se mantiene la intensidad y la concentración es muy fácil salirse de la carretera e incluso despeñarse, al tomar mal una curva.

No voy a reincidir en la histórica condición de “Currobetis” -que ya se puso de manifiesto durante dos jornadas tras sumar, no hace tanto, 9 puntos de 12-; sino que esta vez tomaremos el ejemplo de lo que le ocurrió al vecino después de salir del mismo tramo. Porque tras someter al Madrid en el Pizjuán, ganar solventemente en Riazor y acogotar al Barcelona durante gran parte del partido, el Sevilla entró en un período negro del que todavía no ha salido, excepción del oasis del derbi.

Cierto es que los sevillistas, entonces, perdieron mucho tiempo y gastaron muchas energías quejándose en vano de cierto presunto “robo” arbitral; pero valga esto por la complacencia en la que -esperemos que no- podría volver a caer el Betis si se duerme en los laureles por tanto -merecidísimo- elogio. Mel lo sabe; y por ello no escatimará esfuerzos para hacer descender de nuevo a la tierra a sus muchachos, y para mantenerlos activos y dispuestos a seguir mordiendo, comenzando por la cita copera de pasado mañana (22:00, Canal Plus Liga/Gol Televisión) en el Estadio de Gran Canaria. Amén.

,

No hay Comentarios

El Betis, dos semanas después del derbi


Quién le iba a decir a los aficionados béticos que, después de haber sufrido y padecido la mayor vergüenza de los últimos setenta años, ahora iban a estar disfrutando del mejor momento de su equipo desde la histórica temporada 2004-2005.

Parece que los cinco goles encajados en el Sánchez-Pizjuán -y las posteriores represalias de la hinchada por la manera en la que afrontaron el partido- han activado el orgullo de unos jugadores que, desde entonces, se han vuelto a poner las pilas. Y de qué forma: sonado triunfo sobre todo un Real Madrid; eliminatoria de Copa remontada y superada con la solvencia de los mejores; y valioso triunfo ayer en Riazor (2-3) que le aúpa a la cuarta plaza y, lo que es más importante a estas alturas, le permite alcanzar los 25 puntos en tal sólo 14 jornadas.

Lo mejor del encuentro contra el Deportivo es que, aun repitiendo los errores de ésta y la anterior campaña -otra vez se “dejó” igualar una renta de dos goles o más- el Betis, como por ejemplo también ocurrió en San Mamés durante la primera jornada, no se vino abajo y continuó teniendo la calma y la pegada necesarias como para mantener sus opciones de ganar. Y así es mucho más fácil seguir sumando puntos. Leer el resto de la entrada »

,

No hay Comentarios

Mis conclusiones del Betis 1-Valencia 0


Dieciséis puntos -tres más que el año pasado a estas alturas-, quinto clasificado y, quizás lo más importante, una sensación de equipo sólido más allá de la brillantez, y que es capaz de competir casi en cualquier campo, si no hay “cosas raras”. Eso es lo que ha conseguido el Betis en las nueve primeras jornadas de la liga 2012-2013; especialmente en las tres últimas, en las que ha conseguido siete puntos de nueve posibles, sin encajar un solo gol.

El rival de este último fin de semana no era precisamente un candidato al descenso, por mucho que esta temporada no se esté comiendo una rosca fuera de casa, más allá del inicial empate en el Santiago Bernabéu. El Valencia, un firme aspirante -como siempre- a entrar en Champions, cayó por segundo año consecutivo en el Villamarín gracias al tempranero gol de Salva Sevilla; pero sobre todo, por culpa del partidazo que hizo el Betis, con un fútbol espectacular en la primera parte, y ciertamente sólido en defensa en la segunda.

– Este último aspecto quizás sea, precisamente, lo más positivo no ya del encuentro del sábado, sino de los últimos partidos. Pepe Mel parece haber dado con la fórmula para dotar a su equipo del equilibrio preciso que le hace ser, por lo general, un pelín menos vistoso que antaño, pero mucho más seguro.

La pareja Mario/Paulao se consolida como la más fiable, acompañada en los flancos por Nelson y Álex Martínez. Este último le ha dado al costado izquierdo de la zaga un importante aire fresco, tomando ya definitivamente el relevo de un Nacho tremendamente profesional, pero que ya comienza a acusar su veteranía. Y en el medio campo Cañas -bien junto a Rubén Pérez o, como el sábado, junto al mejorado Nosa-, con su capacidad de liderazgo, está haciendo olvidar definitivamente a un Iriney que, en su nuevo destino granadinista, se debate por no caer en la zona del infierno.

Adrián, el nuevo “cerrojo” heliopolitano. Pese a todo, los jugadores béticos no son máquinas ni unos supercracks: a veces fallan, y otras el cansancio les mina un poco su resistencia. Por ello, otra clave con respecto al pasado más reciente es que el Betis parece haber encontrado, por fin, el sustituto del mítico Toni “Cerrojo” Prats. Desde que el balear abandonara la entidad en 2005, han pasado muchos inquilinos por la portería bética; mas ninguno ofreciendo la sobriedad, la seguridad y la planta de guardameta del canterano Adrián San Miguel. Con sus intervenciones y sus maneras Adrián, titular hace tres jornadas por los avatares del destino, también ha aportado su granito de arena en este gran momento: los dos balones sacados el sábado a Soldado y la buena parada en la falta de Tino Costa lo vuelven a demostrar.

-Hay “vida” más allá de Beñat. No quiero decir con esto que el centrocampista vasco sea prescindible, ni muchísimo menos; sólo que el medio campo ya no está absolutamente desierto cada vez que se ausenta. Salva Sevilla confirmó ante el Valencia -con gol incluido- el paso adelante que había iniciado una semana antes en el Reyno de Navarra, siendo el mejor jugador bético en ataque frente a los “che”. Y Nosa, como ya adelantamos más arriba, parece acercarse cada vez más al jugador que fichó la secretaría técnica; por no hablar de Nono y la pausa que, con su juventud, le supo dar a la situación cuando reemplazó a su compañero almeriense.

Si a ello le unimos el excelente momento de forma que continúa demostrando Juan Carlos desde el extremo, las noticias no pueden ser mejores para el Betis. Cada vez que sea sancionado o, como el sábado, sufra algún problema de salud, la baja de Beñat continuará siendo sensible; pero a partir de ahora estamos seguros de que el centro del campo del Betis se encuentra perfectamente capacitado para, al menos, competir en condiciones ante muchos de los rivales que acompañan a los verdiblancos esta temporada en Primera División, o Liga BBVA, como cada cual prefiera.

Así pues, sin pretender lanzar las campanas al vuelo, se puede decir que el futuro se presenta prometedor para Mel y sus muchachos. Probablemente no para jugar en Europa -ya veremos, no obstante-, pero sí para lograr la permanencia de manera un poco más holgada aún que en el pasado curso. Y ahora viene también la Copa; un torneo en el que el Betis ha quedado incluido en la parte menos complicada del cuadro. Una buena oportunidad para, como en 2011, volver a llegar lejos en un torneo siempre interesante e ilusionante.

,

No hay Comentarios

Mis conclusiones del Betis 1-Espanyol 0


Transcurridos cuatro partidos de liga para el Betis (el quinto, el aplazado contra el Atlético de Madrid, se celebrará pasado mañana), el equipo verdiblanco suma 9 puntos de 12 posibles; lo que no hace sino indicar que, en lo puramente material (el “puntaje”, que diría Manuel Pellegrini), está llevando a cabo un inicio de temporada muy similar al de la pasada campaña.

Además, el pasado sábado el Betis por fin pudo salir victorioso en el Villamarín ante una de sus tradicionales “bestias negras” de los últimos años: el Espanyol, que no perdía en Heliópolis desde la temporada 2001-2002 (2-0), con Juande Ramos en el banquillo bético y Joaquín y Gastón Casas como goleadores. Y todo esto dejando la portería a cero tanto en Zorrilla como frente al once “perico”.

Pero la desahogada posición en la tabla, como ocurriera hace un año, no debe hacernos perder la perspectiva real de lo que está sucediendo. Sin pretender llegar a los extremos apocalípticos que determinados compañeros de la prensa local están exponiendo en sus programas, lo cierto es que este Betis sufre más de la cuenta en cada partido, especialmente en los segundos tiempos.

Al esperpento en San Mamés (aunque se arreglara en los minutos finales) y al baile que le dio el Rayo en casa, el Betis ha sumado en Zorrilla y frente al Espanyol otros dos segundos tiempos realmente decepcionantes. Los catalanes, incluso con uno menos, hicieron pasarlo mal tanto a los profesionales verdiblancos como a la afición, e incluso se hicieron merecedores de algo más que el 1-0 con el que se volvieron a Barcelona de vacío.

Después de brindarnos en las primeras partes un juego de calidad media más que decente, parece como si los jugadores de Pepe Mel sufrieran una especie de bajón físico o mental que les hace estar a merced de sus rivales. Es por ello por lo que estos puntos que se están obteniendo ahora tienen más valor si cabe; pero si la “construcción” del bloque -Mel “dixit”- se alarga durante muchas jornadas más, el Betis puede terminar sufriendo de verdad para poder seguir compitiendo en Primera División.

Afortunadamente, hay una serie de nombres que, un año más, se están destacando como los baluartes del equipo, y cuyo excelente estado de forma pueden seguir posibilitando que los puntos continúen subiendo al marcador mientras el bloque termina de conjuntarse. Por ejemplo, la pareja de centrales, Mario y Paulao; aunque el brasileño, goleador frente al Espanyol, volverá a estar un par de semanas parado debido a la entrada de Wakaso, una acción realmente peligrosa y por la que el ghanés, que luego resultaría expulsado, no vio ni amarilla. O aunque sobre Mario pese la espada de Damocles de las constantes lesiones sufridas desde su último año en Getafe. Por suerte, parece que el ya debutante Perquis se está destapando como un hombre seguro y expeditivo, sobre todo en los balones cruzados.

Aunque la clave del funcionamiento en el juego bético sigue estando en la pareja Beñat-Rubén Castro. El internacional volvió a hacer un sensacional despliegue de pundonor pero, sobre todo, de calidad en el toque de balón; mientras que Rubén no tuvo su día, pero su viveza en el gol marcado en Valladolid es claro síntoma de que no ha perdido el instinto. Ellos dos, junto a Jorge Molina y sus golitos, a Juan Carlos, a Agra -que el sábado empezó a dejarse ver como extremo-, al aún casi inédito Campbell o a Nosa Igiebor -sus quince minutos fueron bastante más prometedores que la esperpéntica media hora de su debut en Zorrilla- pueden y deben llevar al Betis a realizar una temporada similar a la última, aunque sin tanta irregularidad.

Pero sin lanzar las campanas al vuelo, que esto es Sevilla, y bien que nos conocemos; por mucho que, si el miércoles se le ganara al Atlético -que tan fuerte ha iniciado la temporada-, se llegaría hasta el segundo puesto con 12 puntos, sólo por detrás del pleno culé. La permanencia, el verdadero objetivo, ahora mismo está a siete puntos, y de vencer a los colchoneros quedaría a diez. Ahí es, como hace un año cuando se estaba al comando de la clasificación, donde realmente hay que mirar.

Por último, mis felicitaciones al club por acordarse de todo un histórico del beticismo como Rogelio. En el mismo fin de semana en el que se cumplían 50 años del debut como guardameta del Athletic de todo un mito como José Ángel “el Chopo” Iríbar, otro mito, éste del fútbol sureño, la “Zurda de Caoba”, celebraba también sus particulares “Bodas de Oro” de su estreno en verdiblanco. Mirar hacia el presente y el futuro, pero sin olvidar el pasado; lo que, en los últimos años de Lopera, difícilmente llegaba a ocurrir.

,

No hay Comentarios

Mis conclusiones del Betis 1-Rayo 2


Estaba claro que la alegría en casa del pobre -el Betis– no podía durar demasiado. A la espectacular victoria en San Mamés de la pasada semana le sucedió el pasado sábado un partido lamentable ante el Rayo Vallecano, en el que afloraron todos los defectos de Bilbao pero ni una sola de las virtudes.

– Para empezar, sin actitud el Betis no es absolutamente nadie. En San Mamés la hubo durante gran parte del partido, y el resultado fue el que fue; contra el Rayo no la hubo y los vallecanos, un rival en la lucha por la permanencia por mucho que ahora vaya segundo, pasaron por encima de los verdiblancos.

– En esa falta de ganas jugó un papel muy importante el medio campo, especialmente Beñat, que si se termina quedando debe correr y jugar no sólo cuando todos los focos -los propios y los ajenos- apuntan a él. Hay quien se apresuró a echar en falta a Iriney; pero si algo tengo yo por ley es no acordarme de quienes, simple y llanamente, no han querido quedarse. Cañas hizo la pasada temporada una magnífica labor cuando le tocó sustituir al brasileño, y en Bilbao fue un hombre clave entrando de refresco; pero anteayer, ausente Rubén Pérez, no dio todo lo que esperábamos de él. Leer el resto de la entrada »

,

No hay Comentarios